ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

lunes, 18 de abril de 2011

Otto Hofmann y Gerahrd Kopfler, simpáticos ciudadanos

Recordarán el anterior post "Busque a su genocida" y cómo ustedes pensaron que todo era una exageración. Pues hoy les contaremos un par de historias...

Otto Hofmann: Otto, nuestro querido Otto, nació en Austria en 1896. Se trataba de un simpático y amable muchacho que sólo tenía 18 años cuando estalló la I Guerra Mundial y se la comió con patatas sirviendo como piloto, supongo que en el ejército del Imperio Austro-Húngaro.
Tras la guerra encontró trabajo como comercial para una empresa de vinos. Tras ello, y como era un chico inteligente y espabilado, montó su propia empresa de venta de vinos y se ganó la vida honradamente.
Con la II Guerra Mundial todo se trastocó y, tras algunas visicitudes, consiguió trabajar en un banco alemán hasta su muerte en 1982. No he encontrado ningún dato en Internet al respecto, pero presumo que tendría hijos y, teniendo en cuenta que murió con más de 90 años, debió pasear con sus nietos o sentarlos en sus rodillas para contarles cuentos. También imagino que saludaba amablemente a sus vecinos en el rellano de la escalera, y que cumplía con todas sus obligaciones tributarias. Qué ciudadano más ejemplar. Seguro que más de una vez hizo algún favor a alguna persona necesitada desde su puesto en el Banco.

Gerahrd Kopfler: De este simpático y ejemplar ciudadano apenas he encontrado datos. Nació en 1905 y estudió Derecho y Económicas en la difícil Universidad de Dusseldorf. Tras estudiar y trabajar duro pudo encontrar trabajo, pero la II Guerra Mundial trastocó su vida. Tras la guerra trabajó como Asesor Fiscal en la ciudad de Ulm (en el lander de Baden-Würtenberg) hasta su pacífica muerte en 1982. Imagino a este señor con una exquisita educación dejando pasar a las abuelitas en el portal, dando un beso de buenas noches a sus nietos, o teniendo un detalle con alguna persona en apuros al no cobrarle la declaración de impuestos. Una gran persona, che.

Pues bien, ahora recordemos el post anterior, porque va a ser que hemos encontrado a dos de nuestros simpáticos genocidas que andábamos buscando. ¿Se han dado cuenta de que al comentar la vida de estos simpáticos ciudadanos sólo hemos dicho sobre determinado periodo que "la II Guerra Mundial trastocó" sus vidas? Pues bien, entremos en ese periodo:

Ambos se apuntaron al Partido Nazi en 1933 e hicieron una interesante carrera ascendiendo puestos en esas simpática organización conocida como SS. Un ejemplo de personas, vaya. Otto llegó a oficial de las SS, alcanzando un humanitario puesto en la Oficina Principal de Raza y Colonización. Gerhard llegó algo más alto, General de las SS, llegando a formar parte de la Cancillería.

Pero lo más bonito no es eso. Lo más bonito es que ambos participaron en la Conferencia de Wannsee. Para el que no la conozca la tiene en este enlace. Para los vagos simplemente les explicaré que fue la conferencia donde se reunieron 14 jerifaltes nazis para adoptar una decisión que cambiaría Europa para siempre: la Solución Final.

De esta Conferencia de Wannsee se rescató un acta tras la guerra, así que se sabe todo lo que hablaron. Si les interesa pueden ver la película Conspiración. No esperen ver acción ni muertes, el guión de la peli es la propia Acta de la reunión, y por eso tal vez cause pavor y terror lo que allí se dice, porque es estrictamente cierto. (Espectacular cómo se cuestionan el tema en términos económicos en plan hay que bajar costes para matar y destruir cadáveres).

Pero a lo que íbamos. En el post anterior les invitaba a buscar genocidas y aquí tienen un ejemplo. Dos tipos que igual hasta eran buenas personas antes y después de la II Guerra Mundial. Uno trabajó en la caja de un banco y otro de asesor fiscal, ambos en Alemania, hasta su plácida muerte en los años 80. Sólo que entre ambos periodos transcurrieron los años 1933 a 1945, y allí hicieron cosas feas como mandar en las SS y decidir la muerte de más de 6 millones de personas. Eso sí, una vez acabada la barbarie volvieron a sus asuntos como si tal cosa.

Hoy la antigua Yugoslavia está llena de genocidas que se ganan el pan con el sudor de su frente. Siempre ha sido así, el genocida que algunos llevan dentro sale cuando puede. Y cuando no puede el tío es hasta buena persona. Quién lo iba a decir.

No hay comentarios: