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lunes, 14 de marzo de 2011

Dedicado a Mazinger Z y Koji Kabuto


Mi hermano, que es un tío cachondo, me pasó el otro día un ficherito de audio que dijo que me iba a gustar. Se trataba del tema de cabecera de la célebre serie de dibujos animados “Mazinger Z”, emitida por la única televisión disponible entonces, que no se llamaba TVE ni la 1, sino televisión española. Hablo de 1978 aproximadamente.

“Lo mejor de todo” –decía mi hermano-, “es que la canta Raphael”. Me costaba creerlo, pero también es cierto que en aquella época estaba más pendiente de los monstruos y robots que de quién cantara la canción…

En cuanto pude ejecuté el fichero. Y me di cuenta de que estaba equivocado al pensar que en estos últimos años me había trabajado el olvido…

“Mazingeeeer er er er…. Planeadoooor abajoooo ajoo ajoo ajoo” (voz de niño)

En sólo dos segundos, con una simple frase antes de iniciarse la música, mis pantalones eran cortos, mis rodillas sucias y raspadas, y me veía delante de mi ya jubilada Thomson a todo color (era la hostia en la época, oiga) viendo Mazinger Z…

“La maldad, y el terror, Koji puede dominaaaaaaaaaaar…” (aquí ya entra Raphael)

Koji Kabuto. Joder. Koji Kabuto. Más de 25 años sin escuchar ni mencionar ese nombre. Koji Kabuto, el héroe indomable que pilotaba a Mazinger. Koji Kabuto, con ese rictus, esas expresiones tan japonesas en que la cara se queda fija y parada durante 40 segundos mientras tiembla la imagen durante el mismo tiempo para hacernos ver que el chico está pasando un apuro. Koji Kabuto. ¿Qué más decir del bueno de Koji si con sólo decir Koji Kabuto está todo dicho?

“… y con él, su robot, Maaaaaazingeeeeeeeeeeeeeeeeeer…”

El Barón Ashler. Ese ser bisexual y hermafrodita que pide a gritos un papel protagonista en una peli de Almodóvar. Si te daba un perfil hablaba el hombre, si te daba el otro perfil hablaba la mujer, y si miraba de frente los dos a la vez. Y mirase como mirase siempre era malo malísimo. Sólo un genio japónido pudo tener tal ocurrencia. Hoy el barón Ashler sería objeto de estudios psiquiátricos y sesudos asesores del Ministerio del ramo expondrían teorías acerca de lo positivo que es para los niños manifestar la dualidad de género en una misma persona; y mientras tanto algún telepredicador condenaría la serie por fomentar al homosexualidad. En 1978 éramos más pobres y más cutres y no teniamos “pleiesteison”, pero éramos menos gilipollas. Así que para la sociedad en general y para los niños en particular el Barón Ashler sólo era eso… el Barón Ashler.

“…. Mazinger es fuerte y muy bravo, es una furiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa….”

Afrodita-A… ese icono sexual de los niños de los 70. No tardaríamos mucho en ver revistas guarras a escondidas en actitudes onanistas. Pero hasta que llegara ese momento las destructoras tetas de Afrodita-A al grito de “Pechos fuera” colmaban todas las aspiraciones sexuales de un niño de 10 años. Y al hacernos mayores ¿quién no ha pensado alguna vez en la célebre frase de “pechos fuera” cuando ha volado un sujetador?

“… no pueden con él, preparado a combatir estaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaá…..”

Es verdad que no podían con él. En cada capítulo el Dr. Infierno encargaba un nuevo monstruo al Barón Ashler. Éste/ésta diligentemente diseñaba y fabricaba un monstruo “made in Japan” que ponía en apuros a Mazinger hasta casi vencerle… pero en el último momento siempre ganaba el bueno. El caso es que en todos y cada uno de los capítulos Mazinger acababa hecho añicos, destrozado y casi irreparable. Pero siempre ganaba in extremis. Yo entonces me preguntaba por qué los malos no dejaban tranquilo a Mazinger 2 ó 3 capítulos para soltarle 3 monstruos a la vez. Seguro que habrían ganado. Pero nunca lo hicieron.

“…. es inmortal el robot, siempre lucha por la paaaaaaaaaaaaaaaaaaz…”

Bueno. Tal vez entonces me creyera que luchaba por la paz, pero el muy filldeputa no dejaba de lanzar rayos-x y bombas nucleares por todas partes. De hecho creo si hubiera sido real habría luchado por la paz, pero Japón sería hoy un cementerio nuclear. Ahora que caigo… Estados Unidos también lucha por la paz ¿o no?.

“…su amistad y su amor Koji puede controlaaaaaaaaaaaaaaaar…”

Esta frase la metieron con calzador. Fijo que sí.

“El poder, la verdad, con Mazingeeeeeer Zsiiiiiiiiiiiiiiii…”

Esta frase cantada es un tópico de la infancia de mi generación. Sólo de oírla me imagino a mi madre diciendo “límpiate esos mocos…”

“… oyeeeeeeee….. viste aquel reláaaaampago… es el hombre de hierrooo… escuchaaaaa…. Oíste aquél chooooqueeeee…es el robot gigaaaaaaanteeeeee… es nuestro amigoooooo… el robot que hace justiiiiiiciaaaaa….”

Sinceramente. No recordaba este recitativo. Pero oírlo 30 años después cantado a voz en grito por Raphael sencillamente no tiene precio. Es un maestro Raphael… cómo alarga las aaaaaaas y las eeeeeeees, y qué genialidad en su recitativo. Y el letrista un monstruo, inculcando la búsqueda del poder y la verdad por un robot que usa la violencia para hacer justicia matando todo lo que se le pone delante. Eso sí son principios y valores y no los de la pleisteison con sus juegos violentos…

“Koji ya puede volar, con Mazinger bajo el cielo azul, Koji ya puede nadar con su robot bajo el maaar…”

Ya casi había olvidado la versatilidad del robot. Y ahora se creen modernos por fabricar monovolúmenes. No te jode… (monovolúmenes que por cierto compramos los mismos niños que veíamos Mazinger Z).

“Mazinger Z, es rápido y veloz, con sus enemigos no hay piedaaaaaaaaaaaaaaaaaaad… Puede controlar la paz con su energía mortaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaal…”

En 1978 yo era muy inocente… nunca se me ocurrió pensar que Mazinger-Z era una alegoría de la política exterior norteamericana.

“A toda velocidad, sus puños vuelan, de su pecho un rayo fatal lanza sin cesaaaaaaaaaaaaaaaaar…”

Esta frase es de las más recordadas. Y pensar que hay ahora tanto niñato presumiendo de coleccionar Manga… y resulta que todos los niños españolitos de los 70 consumiamos Manga en la tele sin saberlo.

“Mazinger Z, Mazinger Z, Maaaazingeeeeeeeeeeeeeeeeeeeer Zsiiiií”

Gran final de la canción. Final que no nos concedieron en su día porque algún hijoputa de la televisión quiso que los niños no viéramos el último capítulo. Pasamos más de un año viendo la serie, esperando que algún día Mazinger se cargara de una puta vez al Dr. Infierno, al Barón Ashler y al conde no-sé-qué que iba con la cabeza en la mano. Y vimos con ganas todos los capítulos. Los comentábamos en el patio del colegio cuando era invierno y en la playa cuando era verano, y nos preguntábamos cómo acabaría. Aún hoy nos lo preguntamos porque algún cabrón eliminó el último capítulo de la parrilla. Ojalá el responsable haya sido engullido por los índices de audiencia y se pudra en el infierno con el doctor del mismo nombre.

PD: No sé qué me ha gustado más. Si mi regresión a la infancia o escuchar a Raphael en todo su esplendor.

Otra PD: Años después de la publicación de este post en mi anterior blog descubrí que la canción no la cantaba Rapahel. Pero me da igual, mola más pensar que el cantante es nuestro Raphael de toda la vida.

Y la última PD: Por si algún menor (cuando digo menos me refiero a menor de 40) ha leído el post y no sabe ni de qué se habla he aquí parte de la canción. Siento no haberla podido encontrar entera, así que a joderse y a conformarse con la mitad:

1 comentario:

Anónimo dijo...

El Conde Broken