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martes, 28 de diciembre de 2010

La parábola de los remeros

Existe un enorme lago en cuya orilla pueblan diversas tribus que padecen todo tipo de problemas. Cerca de la orilla contraria hay una isla en la que existe la estabilidad, el empleo, la convivencia, la solidaridad, la libertad, la democracia, la calidad de vida, el crecimiento económico, los derechos sociales, y tantas y tantas cosas positivas.

En la orilla maldita el paro asola a la población, el poder adquisitivo mengua, la corrupción acecha por todos lados, y en definitiva, la situación política y económica que se está viviendo es insostenible.

Para salir de allí las tribus disponen de unas barcas bastante grandes que deben impulsar con remos. Y todas aquellas tribus tienen un solo objetivo: llegar a la anhelada isla donde los problemas se solucionan.

En un momento dado cada tribu ocupa su barca y cada miembro de la tribu se ocupa de su remo. Algunas tienen más fuerza y otras menos, por lo que algunas tribus se acercan más a la isla soñada y a otras les es más costoso y difícil acercarse. En cada barca cuando reman se olvidan de sus diferencias y se esfuerzan por el bien de la tribu. Los más fuertes se esfuerzan mas, y los más débiles hacen todo lo que pueden dentro de sus limitaciones. Cada tribu ha pintado su barca de un color y viste una camiseta común que la distingue de las otras.

Sin embargo una de las barcas comienza a tener problemas nada más salir de la orilla. La fila de la izquierda no hace más que insultar a la de la derecha y ésta hace lo propio con la de la izquierda, hasta el punto de que hay quien usa el remo para agredir al contrario en lugar de avanzar juntos hacia el destino.

Algunos en la tribu se niegan a remar si no se les dota de camisetas y remos con los colores tradicionales de sus respectivas familias, lo que ha supuesto un considerable gasto y un gran retraso en la salida. Acto seguido estas mismas familias exigen que el timonel se les dirija en su propia jerga, con lo que cada orden tiene que ser traducida a pesar de que ya es entendida por todos en el idioma común. Incluso alguna familia ha propuesto romper un trozo de la barca y navegar por su cuenta sobre unas simples maderas.

Cuando se abre una vía de agua las filas de la derecha, de la izquierda, y las familias con colores propios se enzarzan en una discusión acerca de quién ha sido el culpable mientras ven cómo entra el agua sin hacer nada por achicarla o tapar la grieta. Lo más débiles se niegan a remar porque entienden que los más fuertes deben hacerlo por ellos, lo que provoca una evidente pérdida de velocidad.

Llegado un momento la barca comienza a girar sobre sí misma sin dirigirse hacia ningún lugar. Todos son conscientes del problema pero nadie hace nada por evitarlo. Todos y cada uno de ellos saben que si se olvidan de sus diferencias, si alcanzan un consenso y ceden algo en sus exageradas pretensiones, si buscan un equilibrio, la barca avanzará y tal vez alcancen el objetivo deseado. Pero ellos no quieren darse cuenta y siguen enrocados en sus estúpidas discusiones, echando al culpa de sus males siempre a los demás.

Desde otra de las barcas les avisan de que deben aparcar sus diferencias para remar juntos, pero no sirve de nada. No dejan de echarse las culpas unos a otros demostrando que prefieren su propio perjuicio sólo porque garantiza el perjuicio de su vecino. Parece que no soportan alcanzar la felicidad si el precio es que la alcancen también sus compañeros de la tribu.

¿Es que nunca se darán cuenta? ¿Es que nunca reaccionarán?

4 comentarios:

Deibid dijo...

Qué gran verdad, Pkador, qué gran verdad. Me ha gustado mucho esta fábula sobre la insolidaridad en la política ( sea del color que sea).
Mira, justamente hoy se habla en la prensa del buen tono que se ha producido en la investidura de Artur Mas en Catalunya. Yo, que sabes, que tengo el corazón a la izquierda, me alegro con este cambio de rumbo político y de cómo se ha producido el cambio. Un ejemplo de remar en la misma dirección, evitando que la barca se hunda y cada uno trate de salvar su puto culo.

Silver's Moon dijo...

Estoy de acuerdo. Si en vez de echarse las basuras unos a otros utilizaran el poco intelecto que tienen en sacarnos de ésta lo conseguiríamos, sin duda. Nos tenemos que aplicar el cuento (digo la fábula) todos.

Yo pasaba por aquí porque quería desearte una muy Feliz Nochevieja y un más Feliz aún año 2011 y yo que lo vea (diiiigo que lo lea)Espero tener más tiempo en este próximo año para pasarme por la blogosfera más a menudo

Un beso grande con achuchón

Rafa dijo...

Es lo que hay. Eso y que escribes de puta madre. Eso también, algo bueno entre tanta mierda. Gracias.

BC

Pkdor dijo...

@ Deibid:
Bueno, creo que anatómicamente el corazón se encuentra más a la izquierda, así que estás como todos.
Respecto al sr. Mas qué quieres que te diga. Un gobierno que presume de que no va a cumplir una Sentencia del Tribunal Supremo habría que calificarlo como mínimo de inquietante.

@ silver´s:
Feliz 2011 a ti también. Y a ver si te pasas más por aquí.

@ Rafa:
Joder Rafa. Muchas gracias.