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viernes, 27 de agosto de 2010

0,1 toneladas


Nunca me ha obsesionado el físico y siempre he llevado mis lorzas con naturalidad.
Sin embargo algo ha cambiado este verano. La cosa empezó cuando el pantalón comenzó primero a apretarme y luego a no poder abrocharse. No le di demasiada importancia.
Tampoco le di mucha importancia a que las mujeres dejaran de mirarme con lascivia, ni a que me doliera un poco la rodilla operada, ni a que me cansara por subir dos escalones. Incluso me tomé a coña el hecho de que mi señora pasara de llamarme cariño a llamarme gordito, eso sí, cariñosamente.
Pero llegó el verano y me he ido de vacaiones por Europa. En Francia me inflé a todo tipo de platos mantequillosos con una enorme platerá de quesos ultracremosos en el postre. En Bélgica me calzaba varios gofres diarios y bebía diariamente en cerveza dos veces el peso de mi cuerpo. Y para rematarlo ayer, nada más llegar, me calcé un all i pebre para varias personas como si fuera el mismísimo Demis Roussos de los 70.
El caso es que ayer mi señora no me llamó gordito, sino gordo. Y además sentí poco cariño cuando mencionó el apelativo. Así que me senté un momento y pensé ¿será verdad que estoy gordo?.
Para comprobarlo empíricamente esta mañana me he desnudado y me he plantado frente al espejo. La cara más redonda que en las fotos de hace un par de años puede que quiera decir algo, pero me resisto a sentirme gordo por tal chorrada. Vale, las tetillas de buda no deberían ser normales en un bello y atractivo cuarentón moderno. Y sí, que un enorme michelín tape mi ombligo puede ser un dato importante. Pero qué carajo, son sólo unos kilitos de nada.
Miro hacia abajo y... los güevos no se ven. Noooo, no piensen que los tengo pequeños, que me precio de ser de cojón prieto y peludo. Antes de llegar a conclusiones contrarias a mi hombría piensen que si no me veo la zona testicular es porque una inmensa pancha del tipo "jomersimpson" se interpone en el campo visual entre mis ojos y mis zonas nobles.
- "Baaaaah, bobadas"- pienso. - "Son unos pocos kilitos de nada-" me reafirmo. Y decido que sólo las matemáticas pueden darme un dato fiable. Sólo los números objetivos pueden darme la respuesta. Así que decido subirme a la báscula que todos los baños españoles tienen y que pocos hombres usan...
Me subo a la preciosa báscula digital y un baile de números se mueve rápidamente hasta que... repentinamente... se para en una cifra exacta: 100 kg. "-No puede ser-" pienso. Y me vuelvo a subir. Nada, 100 kg otra vez. Me froto los ojos. Lo intento una tercera vez, pero la báscula es tozuda e insiste: 100 kg.
Me giro de nuevo hacia el espejo y la inicial incredulidad me lleva a la realidad: El muñeco de Michelín me mira desde el espejo, se convierte en un luchador de sumo y luego pasa a un buda.
¿Cómo es posible...? ¿Que cómo es posible? !!!Imbécil¡¡¡ Es que pesas 100 hilos. !!!!!!100 kilos=0,1 toneladas¡¡¡¡¡
Joder, es que peso 0,1 toneladas métricas.
A grandes males grandes remedios. Mañana me pongo a dieta. Ya les contaré.

4 comentarios:

Juan Al dijo...

mañana dieta? mañana es sábado y las paellas del finde son sagradas

Juan Al dijo...

ok, si quieres puedes seguir el método que seguí para adelgazar de golpe pero dudo que estés por la labor :P:P:P

JL dijo...

Ya me dirás cómo es eso de que las mujeres te miren con lascivia. A mí me miran con desidia...

Y en cuanto a las dietas, hay dos que van maravillosamente para quemar calorías:

- la dieta de Mingo, meterla el lunes y no sacarla hasta el domingo, y

- la dieta del pollo y pan: se abre a la hembra una patita a un lado, la otra patita al otro lado y... pan, pan, pan, pan, pan,...

Pero si lo tuyo es el sado, te recomiendo una sesión de footing de carrera continua superior a 30 minutos, o, si te va el sexo duro, ir este año a Mestalla cada domingo, porque te vas a hartar de sudar y de temblar...

Silver's Moon dijo...

Jajajajaa, qué bueno tu post. Lo primerito de todo es darte la bienvenida por la blogosfera.

Y con respecto a tus "kilitos" de más... ná, no te preocupes, míralo por el lado positivo, si la báscula no te hubiera marcado los 100 seguirías pensando que no te sobran kilos o que son unos kilitos de nada jajajaja.

Ahora toca ser responsable y liarte mano a mano con la lechuga y el tomate, ya quedaron lejos los maravillosos quesos y las cervecitas.... ahora toca ensaladas y agua como un chico sanote jeje.

Bueno o eso o las dietas de JL jajajaja

Un beso dietético