ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

viernes, 30 de abril de 2010

Cuatro clases diferentes de pijos: Parte III.- El pijo progre:

El pijo progre es sin duda una de las especies en alza en el panorama actual. Sus orígenes, mal que les pese, son los mismos que los de los pijos clásicos y los pijos peperos. Ya saben: colegio privado, familia acomodada y una juventud fácil con los gastos pagados (por papá, es clar). Sus costumbres ochenteras fueron parecidas a las de los pijos antes mencionados, si bien sentían una mayor predilección por el Barrio del Carmen.
Sin embargo el pijo progre reniega completamente de sus orígenes, y cree que el hecho de frecuentar en los 80 Forn, Planta Baja o La tardor les hace diferentes a los otros pijos que iban por Distrito 10 o Cánovas. Han cumplido los 40 y siguen renegando de su condición pija y despreciando a los pijos como si ellos no lo fueran.
El pijo progre es sobrado por naturaleza y elitista hasta la médula, relacionándose con sus congéneres y tratando con desdén a quienes no lo son. Cree estar en posesión de la verdad y hace de la política casi un modo de vida.
El pijo progre viste pantalones rotos y chaquetas de ante, ama las gafas de pasta y cree que su aspecto cuidadosamente desastrado le hace especial y diferente, pero gasta en ropa tanto o más que sus congéneres clásicos. Lleva a sus hijos a colegio privado, -les pierde el Liceo Francés-, en sus potentes todoterrenos, mientras presumen de escuela pública y oenegé. Es más, la oenegé es una parte imprescindible del pijo progre. (Sobre su comportamiento puede consultarse el Manual del Perfecto Progre, ya publicado en este blog, y que constituye un referente de cualquier foro neoliberal).
Existe una subespecie de pijo progre que se suele dar con más frecuencia entre las pijas; se tata de la pija progre “soy independiente con la visa de papá”. Esta subesecie está mayoritariamente compuesta por niñas monas cuidadosamente desastradas que viven en un ático millonario en el centro, se desplazan en carísimo coches y acuden a galerías de arte y cosas así gastando a diestro y siniestro. La visa, el piso y el coche es de papá, lo que no les impide presumir de su independencia y de haberse hecho a sí mismas.
Colegio al que asistieron: Hay un núcleo minoritario pero duro con origen en El Pilar, pero sin duda el gran vivero del pijo progre valenciano es el Liceo Francés.
Vehículo: Les pierden los todoterrenos.
Hábitat: Ahora que ya no se estilan las manifestaciones (ya dijimos que la política es parte importante de su vida y ahora gobiernan los suyos) suelen frecuentar galerías de arte (moderno, of course), salas de teatro experimental y todo tipo de locales y garitos nocturnos de diseño.
Aspecto: Es esencial aparentar cierto desatre y pasotismo, pero en el fondo para ellos es primordial sus aspecto y lo estudian al milímetro. Por eso inventaron el estilo “cuidadosamente desastrado” que les caracteriza. Los que tienen la suerte de ser miopes aman el gafapastismo. La gomina está prohibida.
Moda: Pantalones rotos, chaquetas de ante, gafas de pasta. Pero no se equivoquen los incautos. La ropa cuidadosamente desastrada es tan cara o más que la ropa del pijo clásico.
Veraneo: Windsurf en verano, esquí en invierno. Aman Formentera (excepto en agosto).
Dónde observarlos: Antes eran habituales en las manifestaciones. Ahora que gobiernan los suyos pueden verse en cualquier restaurante o garito de diseño.
Autoconocimiento: Son pijos, reniegan de ser pijos, no soportan a los pijos clásicos (para ellos los pijos peperos simplemente no son personas) pero se comportan como pijos.

Pijos progres en modo ideológico

martes, 27 de abril de 2010

Cuatro clases diferentes de pijos: Parte II.- El pijo pepero:

Comenzó siendo una subespecie del pijo clásico y terminó formando grupo exclusivo dotado de autonomía propia. Sus orígenes y costumbres ochenteras fueron las mismas que las de los pijos clásicos, si bien se separaron de estos al afiliarse a Nuevas Generaciones.

Estudiaron en colegios privados, mayoritariamente del Opus, hicieron vida y carrera política y crearon su propia burbuja ajena al mundo en la que todo era maravilloso. No obstante hay quien ha salido malparado de la aventura y no para de visitar los Tribunales.

Amigos de los grandes eventos, asisten a Tribuna en Mestalla, a Sombra en los Toros, a Boxes en la F-1 y a todo tipo de espectáculos, cenorrios y demás eventos sociales en caros hoteles y restaurantes de alta alcurnia. No conocen las colas y entran por enchufe en todos los saraos. Se relacionan única y exclusivamente entre ellos y con las personas de las que aprovechan las influencias.

Vehículo: Oficial. Alguno mostró interés por el Infinity.

Hábitat: Ayuntamientos afines y Consellerías valencianas. No se pierden ningún congreso del partido.

Aspecto: Si el pijo clásico gusta de la gomina, el pijo pepero hace de la gomina su seña de identidad. El prototipo lleva el pelo moderadamente rizado abundantemente engominado y peinado hacia atrás. A ellas les gusta la melena rubia

Moda: Ellos portan trajes modelo diputado; tienen debilidad por las corbatas fosforito. Ellas buscan la moda más cara.

Veraneo: El momento Oropesa pasó y en Baleares han perdido sus influencias. Hoy no saben muy bien dónde ir, aunque algunos disfrutan de vacaciones en algún que otro calabozo. Allí no pagan las vacaciones, antes tampoco.

Dónde observarlos: Hoy es fácil ver a algunos por las puertas de los Juzgados.

Autoconocimiento: Son pijos, se saben pijos y se comportan como pijos, pero les importa un güevo.


Lo siento amigos peperos. He aquí el auténtico prototipo de pijo pepero (y eso que ne la foto no se le oye hablar).

jueves, 22 de abril de 2010

Cuatro clases diferentes de pijos: Parte I.- El pijo clásico:

Todo un clásico el pijo clásico, si se me permite la repetición del adjetivo clásico. El pijo clásico estudió en cualquiera de esa pléyade de colegios hoy concertados, otrora privados: El Pilar, Maristas, Escolapios, etc. En los 80 iba a Distrito 10 y Cánovas, donde lucía sus Levi´s etiqueta roja y su inseparable jersey Privata.

El pijo clásico es elitista por naturaleza. Se cree más guapo, más listo y más rico que los demás, y no suele admitir en su círculo a personas ajenas a su nivel sin cierto desdén. En tiempos pasados se reunían para ver la mascletà en la puerta de Correos, lugar al que acudíamos otros no tan pijos para observar a las pijas que, nos guste o no, eran las que estaban más buenas (o eso creíamos).
Cumplidos los 40 viajan en un Cayenne o un Touareg que apenas cabe en el aparcamiento del Mercado de Colón, lugar al que acuden como moscas a la miel. Sus fronteras se limitan al entorno Jorge Juan-Cirilo Amorós-Conde Salvatierra-Colón, con epicentro en el Mercado de Colón antes mencionado, donde pasean a sus pijos retoños, ellos principescos y con calcetines azules con dos borlas colgando, ellas con un ridículo y enorme lazo sobre sus pequeñas cabezas.
El pijo clásico esquía en Baqueira y se baña en Jávea, no soporta a Zapatero (aunque para esto no haga falta ser pijo, en su caso es una manía personal), y vive la vida feliz y contento ajeno a las inclemencias meteorológicas y económicas. Ellas son estupendas estupendísimas, y todo lo que hacen es divertido, bonito y a la moda.
Vehículo: Todoterrenos de altísima gama (Touareg, Cayenne, etc.) o berlinas de alta gama (BMW, Mercedes, Audi).
Hábitat: Mercado de Colón y alrededores. Suelen salir de allí para visitar Baqueira.
Aspecto: Pulcros, arreglados y amantes de la gomina ellos. Estupendas de la muerte ellas.
Moda: Las marcas son esenciales. Ellos con polos Ralph Lauren y pantalones a juego, ellas con botas altas, carísimas gafas de sol y muy muy conjuntadas.
Veraneo: Jávea es un clásico en verano. Baqueira en invierno. Gustan de visitar New York.
Dónde observarlos: El Mercado de Colón, sin duda.

Autoconocimiento: Son pijos, se saben pijos, reconocen ser pijos y están orgullosos de ello.

Dos famosas pijas clásicas rezumando estupidez, perdón, estupendez (el gañán de atrás no entra en el lote)

miércoles, 21 de abril de 2010

Cuatro clases de pijos: Introducción

Como nuestros lectores habituales saben, en este blog nos gustan las magnas obras. Por eso hacemos seriales, a veces interminables, dedicados a algún tema. Y hoy comenzaremos con un serial corto pero intenso dedicado a las 4 especies diferentes de pijos.
Querido lector: Usted está equivocado. Siempre pensó en los pijos como un tópico. Ya sabe, la típica niñata con nata en la boca llevándose hacia atrás su rubia melena continuamente mientras dice !!!por favoooooorrr¡¡¡. Pues no. España ha evolucionado y la pijería se ha extendido por todos los rincones. El mundo pijo va mucho más allá de lo que usted cree.
Pero no se preocupe. No le vamos a dejar así. Usted tiene la enorme fortuna de contar con este blog para ponerse al día y conocer la actualidad. Por eso le vamos a introducir en el proceloso mundo de la pijería patria.
Tal y como verá en solo 4 capítulos, existen pijos que son conscientes de su condición e incluso presumen de ello. Por el contrario existen otros pijos más desconocidos; se trata de aquellos que reniegan de su verdadera condición pija, e incluso la desconocen.
Vaya por delante que lo que aquí se dice lo es respecto a mi generación. Soy cuarentón bien amarrado al hogar, así que desconozco cómo anda la fauna y flora pija entre la juventud. Ustedes, que son más jóvenes o van con jóvenes podrán contármelo. Tal vez puede que hasta nada haya cambiado.
Una última aclaración. Los millones de lectores que visitan este blog desde territorios ignotos, bárbaros y lejanos deberán disculpar que se mencionen colegios, calles y garitos de la paradójica e incivilizada ciudad desde la que este blog se escribe. Puede que se pierdan algún matiz, pero tampoco influirá tanto.
Así que no desesperen. En un par de días comienza el serial más esperado desde el estreno de la última temporada de “L´Alquería Blanca”. Tengan paciencia…

sábado, 17 de abril de 2010

El nuevo carril bici

Querido ciclista:
¿Harto de subir y bajar aceras siguiendo el sinuoso trazado del carril bici? ¿Harto de sortear sillas de terrazas y motos aparcadas? ¿Harto de sortear peatones que se empeñan en deambular justo por el centro del carril bici?

¡¡¡No se preocupe!!! El Ayuntameinto de Valencia se preocupa por usted y, con un gran esfuerzo inversor en carísimas infraestructuras de última generación ha solucionado su problema.

Vea. Vea el nuevo carril bici:

martes, 6 de abril de 2010

Yo acuso

Será porque cada vez me preocupa más cómo está España o será porque veo opiniones en la red y en los medios que me han hecho pensar, pero a continuación publico de nuevo un post que ya publicara hace 5 años en mi anterior blog. Lo peor de todo es que no he cambiado ni una coma poeque lo que se dice en el post está de más actualidad hoy que hace cinco años. Allá va:

Con evidente poca originalidad parafraseo al insigne Zola para lanzar mis graves acusaciones contra la clase política española, los que les alientan y apoyan en sus infames e irresponsables actuaciones, y los que se creen a pies juntillas las mentiras, falsedades y tergiversaciones interesadas de tantos hechos históricos y presentes.

Para entender mi relato hay que remontarse a casi 70 años atrás. España se desgarró con la peor pesadilla que puede sufrir un país: la Guerra Civil. En ella murieron y fueron represaliados personas culpables e inocentes de ambos bandos contendientes, y en las dos partes hubo actos de humanidad y actos infames de asesinatos, tortura y represión. Como ocurre en toda guerra el bando vencedor se cebó con el bando vencido y nuevamente hubo represión, cárcel y muertes.

Cuarenta años después Franco murió y España se tuvo que enfrentar a un momento peligroso de zozobra e inestabilidad política. Los políticos del momento supieron estar a la altura y buscar la reconciliación. Y así un hasta entonces perseguido Felipe González fue capaz de sentarse en el mismo Parlamento que un ex ministro del régimen anterior como Fraga, o un huérfano de la guerra como Calvo Sotelo pudo mantener conversaciones políticas con Carrillo, un responsable del bando de los verdugos de su tío. Son sólo dos ejemplos. Pero el hecho es que a finales de los 70 unos y otros supieron estar a la altura de las circunstancias y apartar el rencor mirando al futuro por el bien de todos. Gracias a ello la democracia se consolidó.

Pero esa generación política pasó y otros políticos ineptos, irresponsables e incompetentes han venido en su lugar. Uno de los bandos, qué más da cuál, inició la espiral, y el otro no supo estar a la altura y la alimentó. Y todo ha ocurrido de tal forma que en poco tiempo se ha echado a perder todo lo adelantado en la transición e incluso se ha retrocedido más. Se habla más que nunca de Franco, de la derecha, de la izquierda, de los muertos que interesan a cada cual, de una subjetiva Guerra Civil…, se santifican unos personajes y se demonizan otros, se acusa sin sentido a unos o a otros como si fueran los mismos de aquellos años. Y lo peor de todo es ver cómo jovencitos que no deben superar los 20 años hablan del tema insultando con rabia, como si ellos hubieran vivido esos días infames de hace 70 años.

Por eso yo acuso a la clase política española, sea de derechas o de izquierdas, de meterse ellos mismos y al pueblo en un callejón del que difícilmente se podrá salir. De un callejón sin salida en que la rabia, la venganza, el revanchismo y la sinrazón sólo tienen un final posible: el enfrentamiento y la violencia.

Yo acuso a los medios de comunicación de alimentar y magnificar la irresponsable actitud de los políticos a base de demagogia, falsedades, medias mentiras medias verdades, opiniones interesadas y una manipulación que sólo incita al pueblo a la exageración y la crispación, sembrando entre los ciudadanos el germen de la futura violencia.

Yo acuso al pueblo de no saber estar a la altura de las circunstancias, de no contrastar fuentes, de dejarse manipular y de convertirse en voceros de los políticos y de los medios de comunicación y, en definitiva, caer en la trampa e incitar al enfrentamiento gratuito y, por ende, a la violencia.

Yo acuso especialmente a un gran sector de la juventud que, sin tener ni idea de los hechos históricos, se comportan como salvajes insultando al rival político, atacando gratuitamente a otros y creyéndose ciegamente verdades únicas y mentiras patéticas.

Sólo 10 años después de la II Guerra Mundial Francia y Alemania se sentaron, entre otros, para firmar el Tratado de la CECA, origen de lo que hoy es la Unión Europea. Nosotros no somos capaces de mirar al futuro 70 años después de una guerra que algunos parecen querer repetir.