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jueves, 4 de marzo de 2010

Estoy casado con un delincuente gordo con chistera y puro. O eso dicen algunos…


En esta vida uno trata con todo tipo de gentes, a veces hasta con sindicalistas. Y el caso es que no hace mucho hablé con uno de estos sujetos que me destripó la realidad de la crisis y cuál es al mismo tiempo el origen, causa y mayor beneficiado de la misma: el empresario explotador.
Con una pueril generalización pintó a todos, -insisto en todos-, los empresarios como unos delicnuentes gordos con chistera y puro que amasan dinero a base de explotar al trabajador, y ríen mientras arruinan y despiden al personal.
Como mi señora es empresaria y sé de qué va el tema de las Pymes pensé en dirigirle al sindicalista una sonrisa sardónica y cagarme en su puta madre. Pero entonces me quedé pensativo y comencé a recordar las noches que pasa mi señora sin dormir con los problemas de la empresa. Recordé también cómo se las compone para pagar el IVA y la Seguridad Social cuando no le han pagado ni la mitad de sus clientes. Recordé también los putos avales. Recordé que los dos primeros años de vida de su empresa ella no cobró ni un puto euro para poder pagar a sus trabajadores, los cuales recibieron puntualmente hasta el último céntimo de sus nóminas. Recordé también que estas Navidades, con esto de la crisis, ella no ha cobrado ni su nómina ni la paga extra pero su trabajadores han recibido puntualmente ambos emolumentos y su correspondiente jamón. También recordé cómo va la pobre de culo cuando las empresas le pagan a 90 días y encima le renuevan los pagarés, con lo que al final, con suerte, su empresa cobra a los seis meses. Recordé todo esto y muchas más cosas que no cuento para no aburrir más al personal y porque no pretendo exponerme al psicoanálisis.
Y mientras recordaba todo esto caí en la cuenta de que si los sindicalistas pueden generalizar yo también puedo. Y puestos a generalizar, en lugar de cagarme en la puta madre de aquel gilipollas me cagué en la puta madre de todos los sindicalistas. Porque podrán llamarme lo que quieran, pero mi señora ni es delincuente ni es un tipo gordo explotador con chistera y puro. Eso sí que no lo consiento.
Así que reitero lo dicho, me cago en la puta madre de todos los sindicalistas.
PD: Retiraré mis insultos y dejaré de generalizar cuando ellos retiren los suyos y dejen de genralizar. Con dos cojones.

4 comentarios:

Juan Al dijo...

Hombre siempre puedes intentar acostarte con un sindicalista gordo y con puro... :P:P:P

Drakul dijo...

Describes la realidad del 90% de la pequeña y mediana empresa del país. Si es que estamos todos igual...

JL dijo...

Hay muchos tipos de sindicalistas. Los hay que saben que defienden al trabajador siendo conscientes de hasta dónde puede llegar la empresa. Y los hay que piensan que los empresarios deberían desaparecer porque son los que provocan las crisis, pero no se acuerdan que gracias a ellos también se sale de ellas cuando la maquinaria está parada y son ellos los que impulsan de nuevo su funcionamiento.

Tú has dado con un sindicalista retrógrado. De esos que viven en los mundos de Yupi, y que se piensan que el dinero cae del cielo. Por supuesto que el pequeño empresario lo está pasando fatal. Es que les cortan todos los grifos y tienen que ingeniárselas para seguir adelante sin ayuda de nadie y con cada día más palos en las ruedas.

No mandes a tomar por culo a todos los sindicalistas, sino a tu interlocutor y a los que piensan como él. Al menos ahorraremos muchas enfermedades venéreas...

silver´s moon dijo...

Estoy con JL, suscribo sus palabras.
No cometas el mismo error que el sindicalista con el que trataste generalizando, que él sea un retrógrado ignorante provoca que diga sandeces como la que dijo. Entiendo tu enfado, también he sido empresaria y sé lo que dices y lo mal que se pasa a veces, esa persona no tenía ni idea de lo que decía pero gracias a dios no todos piensan como él.