ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

martes, 28 de diciembre de 2010

La parábola de los remeros

Existe un enorme lago en cuya orilla pueblan diversas tribus que padecen todo tipo de problemas. Cerca de la orilla contraria hay una isla en la que existe la estabilidad, el empleo, la convivencia, la solidaridad, la libertad, la democracia, la calidad de vida, el crecimiento económico, los derechos sociales, y tantas y tantas cosas positivas.

En la orilla maldita el paro asola a la población, el poder adquisitivo mengua, la corrupción acecha por todos lados, y en definitiva, la situación política y económica que se está viviendo es insostenible.

Para salir de allí las tribus disponen de unas barcas bastante grandes que deben impulsar con remos. Y todas aquellas tribus tienen un solo objetivo: llegar a la anhelada isla donde los problemas se solucionan.

En un momento dado cada tribu ocupa su barca y cada miembro de la tribu se ocupa de su remo. Algunas tienen más fuerza y otras menos, por lo que algunas tribus se acercan más a la isla soñada y a otras les es más costoso y difícil acercarse. En cada barca cuando reman se olvidan de sus diferencias y se esfuerzan por el bien de la tribu. Los más fuertes se esfuerzan mas, y los más débiles hacen todo lo que pueden dentro de sus limitaciones. Cada tribu ha pintado su barca de un color y viste una camiseta común que la distingue de las otras.

Sin embargo una de las barcas comienza a tener problemas nada más salir de la orilla. La fila de la izquierda no hace más que insultar a la de la derecha y ésta hace lo propio con la de la izquierda, hasta el punto de que hay quien usa el remo para agredir al contrario en lugar de avanzar juntos hacia el destino.

Algunos en la tribu se niegan a remar si no se les dota de camisetas y remos con los colores tradicionales de sus respectivas familias, lo que ha supuesto un considerable gasto y un gran retraso en la salida. Acto seguido estas mismas familias exigen que el timonel se les dirija en su propia jerga, con lo que cada orden tiene que ser traducida a pesar de que ya es entendida por todos en el idioma común. Incluso alguna familia ha propuesto romper un trozo de la barca y navegar por su cuenta sobre unas simples maderas.

Cuando se abre una vía de agua las filas de la derecha, de la izquierda, y las familias con colores propios se enzarzan en una discusión acerca de quién ha sido el culpable mientras ven cómo entra el agua sin hacer nada por achicarla o tapar la grieta. Lo más débiles se niegan a remar porque entienden que los más fuertes deben hacerlo por ellos, lo que provoca una evidente pérdida de velocidad.

Llegado un momento la barca comienza a girar sobre sí misma sin dirigirse hacia ningún lugar. Todos son conscientes del problema pero nadie hace nada por evitarlo. Todos y cada uno de ellos saben que si se olvidan de sus diferencias, si alcanzan un consenso y ceden algo en sus exageradas pretensiones, si buscan un equilibrio, la barca avanzará y tal vez alcancen el objetivo deseado. Pero ellos no quieren darse cuenta y siguen enrocados en sus estúpidas discusiones, echando al culpa de sus males siempre a los demás.

Desde otra de las barcas les avisan de que deben aparcar sus diferencias para remar juntos, pero no sirve de nada. No dejan de echarse las culpas unos a otros demostrando que prefieren su propio perjuicio sólo porque garantiza el perjuicio de su vecino. Parece que no soportan alcanzar la felicidad si el precio es que la alcancen también sus compañeros de la tribu.

¿Es que nunca se darán cuenta? ¿Es que nunca reaccionarán?

jueves, 23 de diciembre de 2010

Nos gobiernan unos inútiles: es lo que hay (III)

Ya publicamos en éste, su blog de cabecera, un par de entradas sobre los inútiles que pueblan la casta política en España. Recuerden si no aquel post en que veíamos a una ministra que había preparado de cojones su intervención -AQUÍ-, o aquel otro sobre las oenegés -AQUÍ- (gloriosos ambos vídeos, por cierto).

Pues hoy le toca a una ínclita ministra... Verán, recuerdo perfectamente mi primer día de clase de Derecho Civil en la Facultad de Derecho. El profesor entró en clase, se dirigió a los pipiolos estudiantes y dijo: "Primer día de clase y primera lección: al que diga cónyugue lo echo de clase y no le dejo presentarse al examen. Me da igual que se lo estudie todo al dedillo, si dice cónyugue suspende automáticamente".

Lástima que para ser Ministro no se sea igual de exigente:




PD: Hacia dónde va un país que exige más a un estudiante de primer curso de Derecho que a un Ministro.

martes, 21 de diciembre de 2010

En apoyo a José Reyes Fernández

Sé que el tema es facilón, pero es que siempre hay algún gilipollas que lo pone a güevos.

Como saben un niñato se ha ofendido porque en clase un profesor que responde al nombre de José Reyes Fernández ha puesto como ejemplo del efecto del clima frío granadino el secado de jamones en Trévelez. Y luego lo de siempre, la denuncia de los imbéciles de sus padres y el correspondiente lío mediático. (Vean AQUÍ un resumen de la historia)

Pues bien, a mí lo que de verdad me ha impactado no es eso, sino que la Federación islámica afirme que el asunto del jamón es una "soberana tontería " porque "el Corán prohíbe su ingesta pero no que se hable sobre ello" (veánlo AQUÍ).

A ver señores de la Federación islámica: si el profesor José Reyes Fernández habló del jamón no es porque el Corán no lo prohíba sino porque le salió de los cojones.

Y en solidaridad con el mencionado profesor invito a todos ustedes y a todos aquellos musulmanes, con velo o sin velo, a visionar este interesante vídeo:



PD: ¿Pero aún hay quien se atreve a decir que los musulmanes no se integran? !!Qué mayor ejemplo de integración que volverse igual de gilipollas que nosotros¡¡¡¡

viernes, 10 de diciembre de 2010

Perla periodística

El otro día un locutor en una radio de alcance nacional:

"La huelga salvaje de controladores afecta a todo el territorio nacional y a las islas peninsulares"

Un crack el locutor: en sólo una frase ha declarado la independencia de Baleares y Canarias y las ha dotado de istmos.

martes, 30 de noviembre de 2010

Soy inmortal

Desde pequeñito siempre me preocupó vivir muchos años. Me he cuidado, he practicado deporte, no bebo ni fumo y llevo una vida ordenada.

Pero tras leer la siguiente noticia me he dado cuenta de que con lo anterior he perdido el tiempo, de que bastaba sólo con una cosa. De que, sin saberlo, he alcanzado la inmortalidad; de que soy eterno y nunca moriré... y la razón la pueden encontrar AQUÍ.

viernes, 26 de noviembre de 2010

La rubia del sexto

Hace un tiempo dediqué varias entradas al vecindario donde trabajo, pero me dejé la vecina más sublime, la rubia del sexto.
En el quinto piso en el que trabajamos siempre deseábamos cruzarnos en el ascensor con la rubia del sexto. No se crean ustedes que era una tía cañón y exuberante, más bien todo lo contrario. La chica era una rubia muy guapa, con un estilo y una elegancia tremendas. Pero lo mejor de todo eran sus ojos azules. Entrabas en el ascensor y te decía buenos días con bastante seriedad pero tú sólo veías aquellos ojos azules. Al salir del ascensor suspirabas un uffff y llegabas al trabajo medio alelado.
Cualquier mañana esperabas el ascensor con otro compañero de trabajo y, cuando se abría la puerta, allí estaba la rubia del sexto, con su mirada angelical, con aquellos ojos azules. Así transcurrían las semanas, con el deseo de compartir 6 pisos en un lento y pequeño ascensor con nuestra querida rubia y sus bellísimos ojos azules. Un día la rubia nos sorpendió cuando indicó que se bajaba en el tercero (recuerdo al lector que en el 3º tenía su consulta un cirujano plástico especializado en implantes de mamas (que es la forma fina de decir ponerse tetas), como pueden recordar aquí).
Desde el día de aquella parada en el tercer piso han pasado un par de semanas sin verla.
Hoy nos la hemos cruzado en el ascensor. Una vez más no hemos podido resistirnos a mirarla. La hemos visto mejor que nunca. Es tan... por cierto ¿era rubia o morena? ¿ojos? ¿de qué color tiene los ojos?

jueves, 25 de noviembre de 2010

¿Con tregua o sin tregua?

Titular de la Vanguardia: "El mercado zarandea sin tregua la deuda española". Helo aquí:


Titular del 5 días: "Los mercados dan una tregua". Helo aquí:



Entonces ¿hay tregua o no?. (Cada día mola más la prensa española)

martes, 23 de noviembre de 2010

Esto no tiene solución

Iba a escribir un post sobre no sé qué, pero cambio de tema porque acaba de interrumpirme un compañero de trabajo. Ha entrado en mi despacho, me ha mirado con semblante serio y me ha dicho:

- "¿Qué hemos hecho para soportar a nuestros políticos y estar discutiendo todos los días con nuestras mujeres?"

Me he tomado dos segundos para responderle, le he mirado a los ojos y le he contestado:

- "A los políticos los elegimos, y a nuestras mujeres... también las elegimos"

Mi compañero se ha quedado estático unos segundos, ha bajado la cabeza, se ha dado la vuelta, y ha abandonado mi despacho moviendo la cabeza y murmurando "esto no tiene solución".

viernes, 19 de noviembre de 2010

Olé por la SGE

Sé que a algunos les ha dado un espasmo al leer el título y ya piensan que soy un paniaguado de Teddy y Ramón (¿si lo escribo así no me demandarán?). Pues no señores, no me refiero a la pesetera SGAE sino a la SGE, que son las siglas de la Sociedad Geográfica Española.

Y les dedico un olé porque han tenido a bien publicar un libro imprescindible, el Atlas de los Exploradores Españoles, cuyos datos les dejo AQUÍ, y del que pueden ver la portada a continuación:


Lo sé. Para leer este libro deben ser personas con unas mínimas inquietudes históricas, lo que implica que no piensen automáticamente que la palabra españoles tiene que ver con el fascismo o que la conquista de América se resume con la palabra genocidio. Pero los millones de lectores asiduos de este blog no son enanos mentales y supongo que más de uno me agradecerá la recomendación.

Los 45.-€ del ala que cuesta se ven compensados tanto por nteresante contenido como por su más que correcta presentación.

Básicamente se trata de un libro que resume las exploraciones por los cinco continentes, -unas de conquista otra no-, de los españoles desde antes de Cristo hasta la actualidad. Todo ello con abundantes mapas y un resumen de la historia del personaje y los lugares que visitó. En él se aprenden muchas anécdotas e incluso muchos personajes desconocidos y aventuras y exploraciones inimaginables.

No me extenderé más. Imprescindible para el aficionado a la historia. Que lo disfruten.

PD: Si quieren profundizar algo más antes de comprarlo pueden ver AQUÍ una referencia.


miércoles, 17 de noviembre de 2010

ERC analiza: ¿qué nos han dado los españoles?

Con motivo de las elecciones catalanas reproducimos a continuación la grabación de la última reunión de la cúpula de Esquerra Republicana de CataluÑa (ERC) en la que se plantean qué les han dado los españoles (ha sido doblado al castellano para que todo el mundo la entienda):



Si lo prefieren, pueden ver la versión original en catalán a continuación:



PD: Dedicado al paleto tonto l´haba de Puigcercós.

Otra PD: En las elecciones vascas le dedicaremos al pe-ene-uve una entrada similar a ésta.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Lloros incomprensibles

Te levantas por la mañana y haces el café. Estás contento y todo funciona de maravilla. Hace meses que no discutes con tu esposa o novia. Al rato aparece ella y sonriendo le dices "Buenos días". Ella se echa a llorar desconsoladamente.

¿Qué habré hecho mal? te preguntas. Pero al cabo piensas "mañana le toca la regla, seguro". Al día siguiente le baja y ya no llora cuando le dices buenos días. Pero tú sigues sin comprender nada.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Ciudadano Kane en el autobús


Un buen amigo mío me refiere un hecho que ocurrió hace unos 25 años en un autobús de la Unión de Benissa.

Mi amigo se dirigía Benidorm y subió con su bolsa de viaje al autobús. Tras tomar asiento se inició la marcha y, como es habitual, al poco tiempo se inició la emisión de la película de turno en la televisión del vehículo.

Cuenta mi amigo que se quedó atónito cuando unas imágenes en blanco y negro inundaron la pantalla y, mientras él se frotaba los ojos, pudo leer "Citizen Kane" y Orson Welles en la pantalla. Aun no se lo terminada de creer cuando vió a un tipo morir pronunciando sus últimas palabras:"Rosebud"...

Lo más alucinante no es que emitieran Ciudadano Kane en un autobús de la Unión de Benissa hace 25 años, sino pensar en lo que ocurriría si la emitieran ahora en 2010 en un autobús con destino Benidorm. Imagino a un par de chonis y a 3 ó 4 ciclados obligando al chófer a parar en medio de la autopista para pegarle una paliza.

Y es que España ha cambiado mucho, y no siempre para bien.

martes, 9 de noviembre de 2010

¿Obtienes goce sexual con un vegetal?


Vaya por delante que la pregunta con la que se titula esta entrada mola, y mucho. Más que nada porque es una forma sutil de preguntarte si te metes un pepino por donde amargan los pepinos como forma de satisfacerte sexualmente.

Y sí, efectivamente, esta pregunta sólo la pueden hacer en ese intelectual programa llamado "El juego de tu vida", del que ya escribimos en su día en otra entrada relativa a otra pregunta impactante.

El caso es que el otro día me encontraba en mi casa con un amigo colombiano y a eso de las 8 de la tarde lo sometí a una sesión de "zapping" para demostrarle lo penosa que es la televisión en España. Pasé canal por canal, ya saben, el Sálvame, el Gran Hermano y demás basura televisiva. Y en eso que llego al canal donde están dando el insuperable "El juego de tu vida". En pantalla un abuelo de unos 65 años contestando a las terribles preguntas que sólo un pirado sociópata podría plantear.

Al ver la imagen me arranco a explicarle a mi amigo de qué va la cosa. Pero en cuanto empiezo a hablar se plantea una pregunta: "¿Obtienes goce sexual con un vegetal?".

Miro a mi amigo a los ojos y me dice que ya no hace falta que le explique más, así que nos ponemos a otra cosa.

sábado, 6 de noviembre de 2010

¿Yo no te espero o yo no te respeto?

Si tengo que serles sincero yo tampoco espero al Papa. Por eso no pienso ir ni a Santiago ni a Barcelona a recibirle, así que me quedaré en mi casa, o me iré al cine o haré lo que me parezca ajeno a la visita. Pero claro, una cosa es no esperarlo y otra hacer campañas contra su visita o salir a las calles a boicotearla, tal y como hacen algunos intolerantes. (pueden verlo aquí y aquí).

Cuando los sindicatos salen a la calle el 1º de mayo o los sodomitas hacen el ridículo el día del orgullo gay también se cortan las calles y también se producen gastos con dinero público. Y no veo que salga gente a la calle a impedir el desarrollo de sus celebraciones. De hecho, si alguna organización católica o de cualquier tipo se manifestara contra la celebración del 1º de mayo o del orgullo gay e intentara impedir su desarrollo y la boicoteara le caería un chorreo de tres pares de cojones: fascistas, rancios, casposos..., ustedes ya saben.

Así que se dejen de milongas. Eso de "yo no te espero" es un cuento. Sería más correcto que dijeran "yo no te respeto". Porque al fin y al cabo eso de intentar impedir que se celebre un acontecimiento porque uno no lo comparte es una falta de respeto, además de ser una manifestación de intolerancia.

viernes, 5 de noviembre de 2010

La agenda electrónica de mi suegra

Mi suegra es persona poco amiga de la electrónica y de los aparatitos modernos. Tal vez sea ésta la razón por la que se ha resistido durante años a disponer de teléfono móvil. Pero como todas las personas que conozco que han jurado no tener nunca un móvil finalmente lo tiene.

El caso es que al poco de disponer del aparato observé un hecho que me dejó estupefacto. Uno de mis cuñados a la sazón que hijo suyo se encontraba de viaje, y mi suegra decidió llamarle por alguna razón que no viene al caso. Se dirigió hacia donde se encontraba su móvil y lo sacó de una funda de ganchillo especialmente tejida para albergar el aparato. Encendíó el susodicho y entonces... sacó un papelito doblado de un bolsillito de la mencionada funda en la que tenía apuntados todos los teléfonos de su interés.

Tras leer el número en cuestión apretó las teclas correspondientes, hizo lla lamada, habló, terminó, dobló cuidadosamente el papelito e introdujo móvil y papelito nuevamente en la funda de ganchillo.

Nunca en mi vida he visto una agenda electrónica tan fiable. Ríanse ustedes de las PDA. La agenda electrónica de mi suegra nunca se cuelga.

martes, 2 de noviembre de 2010

Banquete de bodas (VI): El baile

Tras el desbarajuste posterior a la cena comienza la fase más larga y descontrolada de la boda: el baile.
El baile de bodas tiene 3 fases perfectamente diferenciadas:
1.- El vals: Se trata de la fase más corta. Al ritmo de un vals de Strauss los novios hacen el ridículo en público pretendiendo bailarlo cual Sisí en la corte austrohúngara mientras se dan continuos pisotones bajo la atenta mirada de ciento de invitados y de objetivos de cámaras digitales. Tras ello los padres de ambos contrayentes salen al ruedo para echar un cable y bailan sus valses con algo más de gracia.
2.- Los pasodobles: En cuando puede, el pincha (ahora los llaman dj) cambia el tercio y comienza con clásicos como "España cañí". Aquí sólo los abuelos (me niego a poner carrozas porque yo ya lo soy) disfrutan del baile mientras la juventud se pone hasta el culo de gintonics sin alejarse de la barra. En esta fase es bueno observar, pues siempre sorprende ver que la tía Concha puede ir beoda, o que el tío Manolo baila cual poseso con toda chati que se le acerque.
3.- La juventud baila: Poco a poco los pasodobles van dejando paso a la música más juvenil. Con ello poco a poco van desapareciendo los abuelos y quedan en la pista los carrozas y los jóvenes. Es en esta fase donde se producen los acontecimientos más recordados de cualquier boda:

Hay un dicho popular que afirma que de toda boda salen nuevas relaciones que acabarán en boda. Eso era antes. Hoy en día de cada boda salen varios divorcios y la culpa es de los escotes. Se lo explicaremos para que usted lo entienda: en otros tiempos los escotes eran menos generosos que los actuales y las mujeres más pacientes. Hoy los escotes son de escándalo y las mujeres no aguantan nada. Si a ello le añadimos que un tipo borracho pierde el oremus cuando le ponen un buen escote delante... ustedes lo podrán imaginar. Los borrachos olvidan que hay un mañana y hacen comentarios o miran sin rubor lo que las invitadas enseñan. Y sus esposas no están muy por la labor, con lo que la bronca está asegurada. Amigo, de una correcta gestión de la bronca dependerá que usted siga como está o que tenga que pactar pensión y régimen de visitas. Avisado está. Lo dicho: toda boda genera al menos un par de divorcios.

Como se ha dicho a lo largo de todo este serial las mujeres que asisten a una boda se definen con dos palabras: tacones y escote. Eso está muy bien cuando todos controlan, pero cuando un fulano se pone la corbata anudada en la cabeza y lleva 33 gintocnis la cosa cambia. Los escotes revolucionan a los invitados mientras las invitadas hacen ver que les da igual, cuando en realidad están encantadas de que se les mire.

Un clásico de toda boda es la frase "cariño, no bebas más". En el próximo enlace al que asista escuche bien y oirá esta frase varias veces. Generalmente la dirijen las señoras a sus maridos y es típica de aquellos que experimentan la crisis de los 40. El marido se desmelena después de 3 años sin salir una noche, y su señora cumple perfectamente con su labor de cortarle el rollo todo lo que puede diciéndole "cariño no bebas más" continuamente. Obviamente él no hará ni puto caso y ella le reservará una imponente bronca el día siguiente (al respecto repasar el párrafo anterior).

Otro tópico de las bodas: todo el mundo localiza a la novia de inmediato, pero al novio no. No falla.
Fíjese en la próxima boda. Sólo alzar la mirada verá de inmediato a la novia, con su llamativo vestido blanco. Pero ¿y el novio?. A éste no lo verá con facilidad porque viste como un invitado más y no se deja ver tan fácilmente. Otro clásico de las bodas. Y es que no nos engañemos. La boda realmente es una fiesta para la mujer, representada con el traje blanco y objeto de todas las miradas y piropos. Para el hombre no, a él nadie le hace ni puto caso, nadie le piropea salvo su madre, y se queda con los comentrarios maliciosos de los amigotes... ya saben, "no sabes dónde te metes" y demás comentarios al uso. Después se enfadan las feministas, pero las cosas son así , tal y como lo contamos.

Hay muchos más tópicos que ahora mismo no recordamos, pero el caso es que al final quedará poca gente, al menos un camarero se habrá emborrachado, y las mesas quedarán sin comensales pero con los objetos inservibles que regaló la madrina abandonados.

Finalmente la música parará y los invitados más rezagados irán abandonando el lugar. Y en una curva de la carretera, a dos escasos kilómetros y en un lugar estratégico por el que es indispensabnle pasar, una pareja de la guardia civil alcoholímetro en mano imitará a las arañas, quedando a la espera de que las presas vayan a ellas y caigan irremesiblemente en sus garras. Pero esta alegoría de lo que será la vida del pobre incauto que se ha casado esa noche ya es otra historia.

martes, 26 de octubre de 2010

Repudiando a nuestros antepasados

Entono el “Mea culpa”. Durante mucho tiempo he pensado que por Hispanoamérica estaban gilipollas. No comprendía por qué tipos de apellido europeo y con la piel más blanca que la leche tomaban como propia la cultura indígena cuando los suyos son precisamente los otros, los que masacraron a los indios, los europeos de los que tanto rajan. No comprendía esa manía de poner de malos a los conquistadores como si fueran algo ajeno, como si ellos no hablaran español, como si ellos no fueran católicos ni tuvieran abuelos en Santander.

Un ejemplo más concreto y muy reciente lo tenemos en el pedazo de demagogo y/o ignorante que ostenta el cargo de embajador de Venezuela en España. El colega se llama Isaias Rodríguez, que no parece un apellido con origen en alguna tribu del Orinoco, es blanquito y con pinta más bien europea… pero habla de la conquista de América en términos de genocidio como si él fuera un indígena. Pues no colega Isaías. Va a ser que usted desciende de los mismos españoles de los que tanto raja, que la lengua, la religión, la organización territorial de su país, el derecho que se aplica, la mayoría de los nombres de sus ciudades, y en definitiva, el 99% de su cultura es de herencia española. Pero la ignorancia, la demagogia, o ambas a un tiempo, son muy atrevidas.

El caso es que pensaba que sólo los hispanoamericanos estaban gilipollas respecto a este tema hasta que he visto la luz y me he dado cuenta de que en España estamos igual de gilipollas. Y es que ayer estrenaron en Antena 3 una nueva serie titulada “Hispania” en la que los romanos son muy muy muy malos, y Viriato nuestro héroe nacional. No sé si ustedes la vieron (yo apenas un ratillo porque me pareció bastante floja) pero imaginen el rollito ése de “los hispanos lucharemos por nuestra libertad” y los romanos malísimos matando por gusto a unos tipos nobles y honrados que no han matado una mosca en su vida.

El tema es que, como decía, estamos igual de gilipollas que nuestros hermanos de Hispanoamérica. Y es que resulta que los nuestros no son los iberos, sino los romanos. Resulta que si hubieran ganado los iberos hoy no hablariamos lenguas derivadas del latín, ni nuestro sistema legal se basaría en el derecho romano, ni Zaragoza se llamaría Zaragoza ni Mérida Mérida ni España España.

Y resulta también que si los romanos no hubieran acabado con Viriato en el año 139 a.C., sólo un año después a dos mil legionarios veteranos de las tropas romanas no les hubieran repartido tierras fundando una ciudad bautizada como Valentia, hoy Valencia, desde la que se escribe este blog. Fíjese qué curioso, esos romanos malos de cojones que matan por gusto en la serie son los primeros habitantes de Valencia.

En definitiva, que resulta que en España hacemos y decimos las mismas gilipolleces que en América, lo que me lleva a pensar que estas chorradas, esta demagogia y este desconocimiento de la historia no es exclusivo de países o continentes: sólo es la estúpida condición humana.

jueves, 21 de octubre de 2010

Banquete de bodas (V): La cena

La cena es sin duda el acto central, que no el principal, de la boda. Una a vez detectado al plasta de turno, a la ex-novia, y a los tíos de Zamora, y una vez escaneados todos los escotes toca distribuirse y cenar. Pero la cena también tiene sus fases diferenciadas:

1.- Las mesas: Terminado el aperitivo decenas de invitados se agolpan en torno a un caballete que sujeta un cartel con un plano de las mesas numeradas y una lista del personal que se asigna a cada mesa. Un ejemplo práctico: "Mesa nº 17: Paco, Tía Tata, Julio Pérez y Concha, Tío Paco y Tía María, Juan y Laura" o "Mesa nº 3: Abuelos, Tíos de Cuenca", y así un sinfín de ejemplos más. A veces es complicado determinar la mesa, puesto que las mismas abuelas que no le dejaban acceder al jamón del aperitivo tampoco le dejarán ahora leer dónde le han ubicado los novios.
Una cosa debe tener usted clara: cuanto más lejos esté su mesa de la mesa presidencial pinta usted menos en el corazón de la novia y/o de la suegra del novio. No se sulfure. Con el tiempo descubrirá que pocas amistades íntimas sobreviven a una boda, y el primer síntoma es la lejanía de los novios en la cena. Puede que usted ni se dé cuenta, pero ya se encargará su señora o novia de hacerle ver que la mesa asignada "es la más alejada, al lado de los aseos, qué falta de consideración". Pero eso ahora no importa. Ser amigo del novio no le da derecho a sentarse cerca de la mesa presidencial, ni a mantener su amistad de por vida, pero sí a beber de gorra esa noche todos los gintocnis que quiera, así que no se sulfure y vaya a lo práctico.
Como tratar sobre compartir la mesa con el gilipollas de turno o con una exnovia se haría muy largo y da para un post dedicado ya los trataremos en otro momento.

2.- Llegan los novios: Tras situar su mesa, que obviamente es la más alejada, toma asiento entre decenas de abuelos que pululan indecisos buscando la mesa que les toca. Generalmente durante el aperitivo los novios no aparecen (recuerde que están disfrutando de la sesión de fotos "amorosorteras" en la CAC). Por eso el memorable momento de la llegada ocurre cuando los invitados ya se han sentado en sus mesas. Se trata de un momento Disney baboso y pastelón en el que la música nupcial suena mientras el maestro del banquete les ofrece una copa de cava con el que brindan y los invitados les aplauden en pie. Todos deberiamos amancebarnos para no pasar por este momento.

3.- El momento chaqueta: Al sentarse en la mesa la temperatura corporal de todos los invitados masculinos alcanza los 45º. No, no están calientes por los escotes, ese momento llegará más tarde. Están calientes porque la boda se celebra en la peor estación posible, con 30º y una humedad relativa del 85%.
Por ello verá usted que muchos hombres lanzan miradas nerviosas y furtivas a ambos lados y escrutan disimuladamente todo el entorno. No, no están mirando escotes, que ya hemos dicho que ese momento llegará más tarde. Lo que están haciendo es buscar al que rompa al hielo, al que sin saberlo va a dar sosiego y comodidad al resto de hombres, al que se va a convertir en un héroe silencioso que aliviará a todos... al primero que se quite la chaqueta. Obsérvelo en la próxima boda porque no falla: todos sudan como cerdos y sufren bajo sus opresivas y despreciables chaquetas hasta que un héroe, valiente y silencioso, le echa dos cojones y se quita la chaqueta dejándola colgando de la silla. Al minuto la mitad de los invitados se habrá quitado la chaqueta, y a los 10 minutos todos dejan colgando de la silla sus respectivas chaquetas. Todos menos el novio, al que parece no bastar meterse donde se mete. No sé cómo será en otras ciudades, pero en las bodas veraniegas de clase media de Valencia este momento es imprescindible.

3.- La cena: Mientras los inexpertos camareros sirven el vino, desde las mesas de amigos se oyen los típicos gritos "vivan los novios" y "que se besen" seguidos de las dudas de los novios y un beso celebrado con gran algarabía. Ello no impide que los plastas de turno repitan el "que se besen" hasta aburrir... !!!!joder, pero si desde la boda hasta el casi seguro divorcio van a tener mucho tiempo para besarse¡¡¡¡¡¡.
En la mesa comienzan las conversaciones banales y los intentos de no mirar a su derecha, justo donde una chati desconocida con un mareante escote amenaza con provocarle una crisis matrimonial. Así que usted sólo mira hacia la izquierda sin perder la vista de su señora con la consiguiente contractura de los músculos y tendondes del cuello. En cualquier caso dará igual donde mire, una tetona cerca significa bronca segura, y no con la tetona. Si la tetona se sienta enfrente usted estará salvado, pues en las bodas tienen por costumbre colocar centros de mesa con enormes flores que parecen selvas y a los sentados enfrente ni los ve.
Es típico de las bodas comenzar con vino blanco y si usted quiere tinto se jode. Y ello porque el primero siempre es un plato de pescado que casi nadie prueba. De este modo los platos son recogidos y vuelven a cocina casi como han salido.
Luego llega el vino tinto y si usted quiere blanco se jode. Entonces alguien pregunta qué hay de segundo y usted lee el menú que hay junto a la servilleta. "Hay suprema de ave con pouporri de boletus salteados sobre lecho de patata panadera". Pero no se emocione, aunque parezca el Bulli no lo es, así que le sacarán una puta pechuga con champiñones y patatas, muy bien presentada, eso sí. ¡¡¡¡¡La suprema es una pechuga, una simple pechuga¡¡¡¡¡¡. Así que ya sabe, disfrute de la única suprema que tastará en toda la noche, porque las demás supremas sólo las podrá mirar furtivamente, so dolorosa colleja administrada por de su señora.
Por cierto, sea en el primer o en el segundo plato ya se puede usted ir olvidando. Hay vino, blanco o tinto, pero si quiere cerveza se jode.

4.- Momento novios (el pastel): Tras la cena, le sacarán un sorbete infame, y luego un primer postre. A modo de anécdota puedo decir que en mi última boda el postre tenía nombre de peli porno. Sonaba algo así como "Giona Royal frutal"... Tal vez el amigo Paco Gisbert pueda proponer este título entre sus interesantes amistades, si es que ha llegado a leer este post y ha llegado hasta aquí. Dejo a la imaginación del lector qué tipo de bacanal puede ser una giona royal frutal...
Tras el postre uno llega a pensar que el chef es un psicópata cuando sacan una enorme tarta nupcial con la intención de que usted se coma su ración. Pero lo mejor es cuando a los novios les dan una enorme espada para que corten la tarta y la coman directamente desde el filo. Más de un novio habrá deseado cortarle los güevos con la espada al que saca la tarta, pero no lo ha hecho para no comenzar el matrimonio con un divorcio, creo yo. Todo el mundo aplaude tan infame horterada mientras ataca sus cafés y carajillos y apura las copas de licor.
Mientras la madrina o las hermanas de la novia pasean por las mesas regalando a las invitadas ridículos e inservibles objetos, el padrino reparte puros al personal masculino. Las mesas sustituyen los platos por los cubatas y más de un marido borracho mira donde no debe o se pone a hablar con una chati cañón sin pensar que hay un mañana, que con el pedete se la trufa que se enfade su señora, pero al día siguiente pagará con creces el pecaminoso hecho de sentarse a hablar con una chati cuyas supremas no tastará ni aunque lo intentara, cosa que además ni se le ocurre.
De este modo comienza un impass en el que reina un caos de organización que sólo terminará con el baile, una vez los novios hayan realizado el ritual de saludar a todos de mesa en mesa...

lunes, 18 de octubre de 2010

Banquete de Bodas (IV): El Aperitivo (comida)

Si en la anterior entrega se expuso el inicio del aperitivo y la dificultad para encontrar bebida, toca hoy la comida propiamente dicha.

Un suicida al que algunos llaman cortador de jamón comparte medio metro cuadrado con una pierna de ibérico rodeado de cientos de fulanos encorbatados y señoras escotadísimas que le arrebatan las lonchas antes incluso de que las corte. Nunca he visto que un cortador de jamón se líe a cuchillazos con el personal, pero todo se andará. El caso es que usted desecha la idea de acercarse a por jamón ante las decenas de bestias hambrientas que pugnan por una loncha pensando que el pobre suicida se plantea realmente el suicidio. “Buffet de jamón ibérico al corte” le llaman. Más bien deberían llamarlo “maricón el último y el camata suicida que se joda” o algo así más realista.
No mucho mejor panorama tiene la pobre muchacha que han puesto al cargo del “Buffet de huevos de codorniz”. La pobre abre los pequeños huevecillos uno a uno y los fríe en presencia de la voraz masa que casi no le deja ni posarlos en las galletitas con sobrasada preparadas al efecto. Decenas de abuelas rodean a la camarera e impiden que usted acceda al lugar. Las hay que hasta se llevan la galletita sin esperar a que le pongan el huevo. Mandan huevos.
Así que ya sabe: a la mierda el jamón y a la mierda los huevos de codorniz salvo que quiera jugarse la vida en el intento. Es posible que cuando, tras la incursión, ya haya convencido a su señora de la imposibilidad de tastar el jamón y los huevecillos pase algún listillo con un plato repleto de ambos manjares, producto de la rapiña por supuesto. Entonces su señora le acusará de “falta de espenta”. No discuta caballero. Aguante y tenga paciencia, que aún queda un buen rato para el güisqui.
A continuación los camareros salen con nuevos aperitivos con la esperanza de sobrevivir, mientras los invitados más espabilados se agolpan en la zona más cercana a su salida. De entre todos destaca la oronda cuñada de alguno de los contrayentes, que engulle cual Pantagruel el contenido de cualquier bandeja que pase a menos de 2 metros de su alcance. Es un clásico de toda boda: cuñada oronda (o cualquier parentesco, pero oronda al fin y al cabo) devoradora de canapés con brazos gruesos y descolgados a la par que rápidos cazando cualquier cosa comestible que se sitúe sobre una bandeja. Ríase usted de los camaleones, las cuñadas orondas cazan cualquier canapé con una rapidez depredadora digna del “Nasional Yiografic”.
En esta fase lo más positivo es que ya no hay que ir a ganarse el aperitivo, sino que son los camareros los que pasean las bandejas, y a pesar de la cuñada oronda y demás depredadores, siempre hay una escotada que quiere adelgazar o algún “mindinguis” al que no le gusta el “fuá”, con lo que algo llegará a sus dominios.
En esta tesitura usted podrá degustar los deliciosos “mini vol-au-vent de marisco” o “mini vol-au-vent de foie”… canapés para que nos entendamos (pero con ese nombrecillo afrancesado parece algo, oiga).
También puede que logre tastar algún “saquito de longaniza y habas”, que no deja de ser una pataqueta valenciana de toda la vida, o un “canapé de salmón” al que no se sabe por qué no le llaman oficialmente mini vol-au-vent aunque básicamente sea lo mismo, o unas “mini croquetas de bacalao”, croquetas pequeñas como su propio nombre indica.
En mi última boda me fascinó la “brocheta nido de langostinos”, una especie de palo en el que se ensartaba un delicioso langostino rebozado con hilillos de no sé qué, del que tuve que conformarme con chupar un palo mientras la oronda cuñada de alguno de los contrayentes blandía 3 ó 4 brochetas en cada mano como si fueran banderillas.
Otra cosa que nunca falta es un plato de cuchara. No, no se trata de un potaje de garbanzos, sino de esa manía por sacar cucharas con una minúscula porción de comida para que la cojas, te comas el contenido de la cuchara en cuestión y la dejes tirada en la bandeja. Y es que las influencias de Ferran Adriá con rimbombantes nombres muchísimo más largos que la comida que hay en el plato llega a todas partes.
En los aperitivos hay dos clásicos: 1.- La crisis de la cerveza: Se da cuando los camareros se concentran en sacar canapés y olvidan sacar más bebida. Los invitados miran a todas partes esperando que alguien traiga cerveza mientras tragan a pelo los aperitivos. Al final siempre hay alguien, -generalmente el que menos pinta en el convite-, que muy digno le pone las pilas a algún responsable para que saquen más cervezas. Esta persona suele ser un capullo o capulla, pero al menos su labor es provechosa. 2.- La crisis de los dedos grasientos: No falla, siempre sale un aperitivo grasiento del tipo “muslitos de codorniz”. Sí, suena muy bien, pero cuando usted se quiera dar cuenta tendrá dos problemas: el primero será deshacerse del hueso del puto muslito al que llegará a odiar. El segundo, una vez colocado el hueso en alguna discreta maceta, será eliminar la grasa de sus dedos antes de que se manche la corbata o el vestido de su señora, con el consiguiente riesgo de divorcio. Legiones de dedos grasientos desfilan ante macetas llenas de fémures de codorniz, c´est la vie.
Finalmente, tras las estúpidas conversaciones en grupos al que siempre se adscribe un bocazas gilipollas, -algo imprescindible no se sabe por qué-, y tras la exhibición femenina de zancos (ellas los llaman tacones) y pechugas (los escotes son escandalosos), la peña se disuelve de camino al salón donde sirven la cena, de la que trataremos oportunamente en la próxima entrega.

viernes, 15 de octubre de 2010

Banquete de bodas (III): El Aperitivo (bebida)

Sea en alquería campestre o en restaurante urbano convendrán conmigo en que el momento más fascinante de una boda es el aperitivo. En él se produce el primer contacto de los invitados, en él se vislumbran los primeros escotes merecedores de furtivos comentarios, en él localizará a ese gilipollas omnipresente que intentará evitar durante toda la velada, o aquella ex novia preludio de problemas con su señora, y en él probará usted todo tipo de viandas con extraños y largos nombres que le costará recordar.
Los invitados van llegando con cuentagotas contando sus experiencias en los polvorientos y rústicos caminos en la búsqueda de la alquería donde se celebra la boda. Allí encuentran un lugar en la naturaleza, decorado con florecitas y demás historias, y un ejército de camareros, –la mayoría de ellos con nula experiencia en el sector-, que se mantendrán a su servicio para satisfacer la gula de los invitados.
Lo primero que hay que hacer en el aperitivo, -cualquiera que haya asistido a un par de bodas lo sabe-, es situarse bien. Quiere esto decir que es imprescindible determinar la ruta de salida de los camareros y situarse al inicio de la misma porque si no usted no catará ni una puta croqueta y morirá de sed mientras los más espabilados se hinchan a cervezas.
Imaginemos que usted no está al quite y se sitúa lejos de la salida de los camareros en un corrillo rodeado de esas gentes que ve de boda en boda y ni se acuerda de ellos. De entrada vienen esas conversaciones para besugos del tipo “¿cómo va todo?”. Es natural, puesto que usted no recuerda si su interlocutor era el primo médico de su señora o el cuñado transportista de lsu prima, y además le importa un güevo tanto a usted como al primo o cuñado en cuestión (por lo menos sabe que es mutuo). Pero el hecho es que cuando al rato no ha llegado ni una cerveza a su zona comienza el entendimiento con su interlocutor, -del que sigue importándole un güevo su vida-, y ambos organizan “razias” para conseguir bebida y comida.
La táctica es la siguiente: se suben a un escalón para ver la salida del camarero, y entonces avanzan raudos hacia el mismo sorteando todo tipo de escotes con el consiguiente peligro, y es que un milisegundo perdido mirando un canalillo significa que pierda su alcance a la bandeja justo cuando el camarero cambia de rumbo.
Cuando el camarero sale con una bandeja repleta de atractivas y frías cervezas cientos de manos se abalanzan sobre los vasos y vacían de inmediato lo que importa, las cervezas. Entonces el camarero sigue paseando con una mierda de cocacola y un zumo de tomate (¿a quién se le ocurrió poner zumo de tomate?) que por supuesto nadie coge.

Una vez conseguida la cerveza a usted se le queda una enorme cara de satisfacción y se la bebe rápidamente como si fuera la primera, casi como un acto furtivo, disfrutándola. Pero entonces llega la segunda parte del problema... y es que cuando usted se quiera dar cuenta tendrá un puto vaso vacío en su mano con el que no sabrá qué demonios hacer. Primero lo manoseará, luego lo pasará de una mano a otra, pero finalmente querrá deshacerse de él. Lllegado este momento debe mirar a su alrededor, puesto que siempre los habrá más rápidos que usted que hayan encontrado una solución. Por ejemplo una minúscula mesita con un florero en una esquina de la estancia. El problema es que si no actúa rápido la mesita estará rebosante de vasos vacíos y no tendrá espacio donde dejar el suyo. Mucha gente opta por colocar el vaso en las bandejas que pasean los camareros, para lo cual se pone en peligro la estabilidad de la propia bandeja y la paciencia del camarero. Con ello suele ocurrir que el camarero ofrece al personal una bandeja con dos vasos llenos rodeados de 33 vasos vacíos, una imagen no demasiado gratificante pero inevitable. Los profesionales de las bodas son capaces de atacar una bandeja para dejar con una mano un vaso vacío mientras con la otra agarran con fuerza un vaso lleno reponiendo existencias. No es fácil, pero practicando lo conseguirá.
Pero lo peor del aperitivo llega con las bandejas de comida, tal y como veremos próximamente…

miércoles, 13 de octubre de 2010

Banquete de Bodas (II): Desplazarse al convite

Cuando la ceremonia ha terminado una algarabía de gentes bien vestidas se desparrama por el infecto barrio donde se ubica la Iglesia en busca de sus respectivos vehículos. Los drogatas, los chatarreros, algunos camellos y los perroflautas ven entonces desfilar una serie de fulanos en chaqué y decenas de señoras escotadísimas con unos tacones cual zancos circenses. Nunca entenderé la razón, tal vez sea el respeto reverencial de los sin techo a quienes ven muy alto en la jerarquía social o el simple respeto a una ceremonia que en poco tiempo aumentará las estadísticas de divorcio, pero no conozco ningún caso en que los vagabundos hayan molestado al personal.
Tras los insultos y maldiciones en arameo típicas de quien mete el billete o la visa en la maquinita del parking (está demostrado: 2 de cada 3 usuarios de un parking público exclaman !!!!jo-der¡¡¡¡ cuando ven el precio en la pantallita), una fila de coches sale de sus parkings en busca del banquete.

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda en esta ciudad celebrar las bodas en bonitas alquerías en el campo. La idea está muy bien, pero tiene dos problemas: 1.- Las alquerías siempre están a tomar por culo. 2.- Las alquerías siempre se encuentran en pleno campo, en un laberinto de caminos para tractores que despista hasta al "llaurador" más avezado.

El resultado es obvio: decenas de vehículos perdidos en el campo, lo cual tiene su gracia cuando la boda es pija, porque eso de ver mogollón de vehículos de alta gama enfangados entre naranjos hay que reconocer que tiene su punto.

Algo que no falta en ninguna boda es el listo que dice "no os preocupéis que yo tengo tom-tom". El fulano tiene su día de gloria yendo a la cabeza de una caravana de vehículos destino al convite. El problema salta cuando el tom-tom confunde la alquería "El tollar" con la alquería "El tochar", y 12 automóviles quedan mangados en un camino rural de subida a la ermita del pueblo, viéndose obligados a circular marcha atrás 5 kilómetros para salir del atolladero. Así el fulano del tom-tom descubre que a veces la gloria es efímera.

Aunque todo lo expuesto es real como la vida misma no crean ustedes que no tiene su lado positivo: da tiempo a que los novios realicen su sesión de fotos horteras, antes en los jardines de Monforte hoy en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Como los invitados llegan tan tarde no deben esperar a los contrayentes, que suelen tardar aún más en su llegada.

A partir de ahí comienza un ritual harto interesante: el aperitivo. Pero esto da para un post dedicado que, obviamente, formará el tercer capítulo de esta entrega.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Banquete de Bodas (I): En la Iglesia

A petición de nuestros millones de lectores vamos a iniciar una de nuestras celebradas miniseries, esta vez sobre banquetes de boda. Y en esta primera entrega hablaremos de la Iglesia, que puestos a hacer una serie hablamos de bodas de verdad y no esas nuevas pseudo bodas de los que no quieren casarse pero quieren regalos como si se casaran.

"Se hace tarde" dices entre maldiciones mientras te ajustas el nudo de la corbata y tu señora anda de un lado para otro preguntando si esto o aquello le sienta bien. Cuando consigues que tu señora dé por acabada la sesión de espejo os sentáis los dos bien maqueados en el coche. Siempre resulta curioso ver entrar a tu señora en el coche intentando no arrugar el vestido, así que no te percatas que le cuesta casi 10 minutos subir y sentarse.

La llegada.- Lo que más mola es llegar relajado y contento, que es lo que suele ocurrir cuando llevas 30 minutos buscando aparcamiento sin éxito con tu señora loca por lucir modelito y que todo el mundo la vea, lo que hace que se ponga muy nerviosa. Tras las consabidas discusiones en las que tu señora te llama burro porque has dejado escapar un par de sitios en los que no cabría ni la bicicleta de un niño acabas en un puto parking de pago de esos en los que hay una lista que pone "minuto: 0,000000035.-€" pero da igual porque cuando llegas hay que sacar por lo menos un billete de 20.-€ por poco tiempo que estés (querido lector, no se nos han olvidado los signos de puntuación. Hemos querido que se ahogue al leer para que sienta mínimamente el estrés del que se habla).

Pero no todo termina con el aparcamiento. Usted habrá aparcado "a fer la mà" de la Iglesia y tendrá que desplazarse a pie con el consiguiente riesgo de caída de su señora desde los zancos donde se ha subido (hay tacones imposibles, créame).
Lo mejor de todo es que a todo el mundo le da por buscar una Iglesia en el puto centro histórico entre las callejuelas más recónditas ¿es que no hay Iglesias junto a un parking gratuito en la periferia?. Así que cuando se descuida se encuentra usted andando a resbalones a causa de las suelas poco gastadas de sus zapatos de vestir, y su señora haciendo equilibrios e intentando no dejar clavado el tacón entre los adoquines mientras les observa un selecto público de drogadicos, perroflautas y chatarreros, y unos niños familiarmente desestructurados casi le salpican mientras mean en medio de la calle.
Por fin llega a la plaza donde se encuentra la Iglesia y se entrega al saludo con una serie de personas que ve de boda en boda y de las que nunca se acuerda. Cuando llega el novio nadie le hace ni puto caso, pero cuando llega la novia todo el mundo comenta lo guapa que está y ellas opinan cual expertas acerca de la elegancia de su vestido. Sólo opinan ellas, puesto que los hombres sólo ven un simple vestido blanco, y si es muy escotado (lo cual daría para algún comentario masculino sobre moda) nadie dirá nada porque por una sola vez en la vida no es el momento. El novio sigue allí, pero como si no estuviera. Se reitera, ni puto caso.

La entrada.- A la hora de entrar en la Iglesia existen cuatro tipologías diferenciadas: 1.- El que entra y se traga la Misa entera: Salvo alguna excepción de fe católica normalmente se trata de los invitados más próximos, que se sacrifican más que nada para que los novios no se queden solos. 2.- Los tímidos: Se trata de aquellos que quieren largarse al bar, pero bien por vergüenza, bien porque no les deja su señora, bien por proximidad a los contrayentes, entran y salen constantemente de la Iglesia. Cuando salen se quedan en la puerta y aprovechan para hacerse un pitillo, y cuando se lo acaban entran de nuevo a dejarse ver. 3.- Los del Bar: Estos son los más listos; se hinchan a cervezas en un bar cercano mientras dure la Misa. Los más expertos suelen elegir un bar con vistas a la puerta para aprovechar sus cervezas al máximo. Huelga decir que es el grupo mayoritario. 4.- Padre con niño: Se trata d eun grupo muy especializado e imprescindible en cualquier boda: un niño se pone pesado en pleno sermón y su padre pasea por la nave lateral de la Iglesia diciendo "ssssssssshhhhhhhh" al niño que intenta escurrirse entre sus brazos. No se sabe la razón, pero siempre les cuesta salir de la Iglesia y sólo lo hacen en casos de plorera total e histérica de la criatura. Por cierto, siempre es el padre porque la madre está exenta de portar al nano en brazos para no estropear el vestido, y además algún día le tocaba librarse...

La Misa.- Lo primero que le viene a la mente a uno cuando se menciona la palabra Misa vinculada a una boda es el calor, el puto calor. ¿Por qué a todos los habitantes de Valencia les da por casarse hacia el verano? ¿Es que no conocen nuestro clima? ¿O acaso disfrutan torturando a sus invitados masculinos con la puta chaqueta puesta a 37º y una humedad relativa del 85%? Si una mujer lee esto no lo entenderá, pero si lo lee un hombre que ha asistido a una boda en dichas condiciones seguro que me da la razón. Y no se crean que quedarse fuera sirve de algo. De hecho hay quien entra en la Iglesia para que no le dé el sol... Generalmente la Misa es un coñazo, se hace demasiado larga y nadie escucha al cura.

La salida.- Una vez terminado el calvario los que supuestamente son más amigos de los novios aprovechan que estos se hacen fotos en el interior para repartir arroz a una muchedumbre sedienta de sangre, que lanzará los puñados con rabia para ver si con un poco de suerte cada grano de arroz le levanta la piel a alguno de los contrayentes.
La agresiva sesión de tiro de arroz continuará hasta que la novia se agobie tanto que le falte poco para llorar. Sólo entonces el filldeputa que más animaba a tirar fuerte y más salvaje se comportó se dedicará a gritar que paren ya, quedando él como un perfecto caballero. Filldeputa, pero caballero. Por cierto, én ninguna boda falta el cretino que vacía un saco de arroz en la cabeza algún ser querido. No comment.
Luego toca liarse a codazos con el personal para poder felicitar personalmente a los novios, que aguantan como pueden la sesión de besos y enhorabuenas con la esperanza de que acabe pronto. En esta fase siempre se adelantan las señoras mayores, unas auténticas profesionales del codazo y de colarse para felicitar a los novios antes que usted, así como de dedicar 10 minutos a la felicitación.

Tras la tradicional traca seguida del ulular de las sirenas de todos los coches y comercios de los alrededores todo termina, y la gente va desapareciendo para irse al banquete, pero eso lo contaremos otro día.

viernes, 1 de octubre de 2010

Mi corrupto favorito

Nada más fácil en este país que hablar de corrupción. La encontramos en toda España sin excepción, y se da en todos los partidos políticos, en la empresa, en los sindicatos, en las Administraciones Públicas, en los medios de comunicación, en las iglesias varias, en las asociaciones de vecinos, en las comisiones festeras y hasta en muchas organizaciones del viaje de fin de curso.

Otra cosa es que haya quien sólo ve la corrupción en el pepé o el pesoe, siempre con carácter excluyente. Esto obedece a los planteamientos sectarios de los dirigentes y medios de comunicación y a la tontería de más de un ciudadano que se cree lo que le cuentan sin darse cuenta de que no es más que un instrumento al servicio de ellos, que lo manejan cual títere.

Pero bueno, hablar de dineros y tramas corruptas está más visto que el tebeo, así que me centraré en otra cuestión: la búsqueda de mi corrupto favorito. Para ello me olvidaré del partido político o de cuánto robaron, y me quedaré con ese detalle tragicómico que hace del corrupto un caso único.

Así, sin profundizar mucho me salen algunos candidatos que han hecho méritos incuestionables:

1.- Luis Roldán: Por aquella cutre-orgía en calzoncillos sucios en un putiferio de mala muerte, grandiosa historia por cierto. Hay que reconocer que ese toque Torrente-brazo-tonto-de-la-ley de organizar la orgía más cutre posible tras haber robado ciento de millones tiene su gracia. Pero no. Un tío que tras robar tanta pasta no es capaz de organizar la orgía en un club Play-boy no merece ser mi corrupto favorito.


2.- Juan Antonio Roca: Que por cierto ahora mismos estará en pleno juicio sentadito en el banquillo de los acusados por el caso Malaya. A éste lo escojo por colgar un cuadro de Miró en el baño. Reconozco que este tío es todo un profesional, pero eso de colgar un cuadro de Miró en el baño. tiene un toque chabacano de nuevo rico hortera que no me termina de convencer. No. No merece ser mi currupto favorito.



3.- Félix Millet: Aprovechar la presidencia del Palau de la Música y de la Fundación Orfeón Catalán para robar a mansalva está muy visto. Cargar a la institución todo tipo de gastos personales, incluyendo viajes de lujo familiares y todo tipo de caprichos, también. Celebrar por todo lo alto la boda de su hija con cargo a los presupuestos públicos del Palau tampoco tiene tanto mérito.
Pero cobrar a los consuegros la mitad de la boda cuyos costes le ha mangado al erario público sólo está al alcance de unos pocos, de los auténticos profesionales, de los adalides de la sinvergonzonería y la caradura. Qué quieren que les diga. A mí eso de que le cargue a los fondos públicos el coste de la boda y que la celebre en el propio Palau que preside no me llama la atención, que ejemplos de ese tipo hay muchos por toda España. Pero lo de cobrarle a los consuegros la mitad de una boda que él no paga es sublime, es el summum. Sobre todo cuando los consuegros tuvieron que recortar invitados porque no les llegaba. Este tío es un crack, es un auténtico profesional, es... ¿se imaginan la cara de gilipollas que se le debió quedar al os consuegros tras enterarse de que el fulano les sacó miserablemente la pasta?.

Sí. Sin duda Félix Millet es mi corrupto favorito.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Huelga General y lecciones de democracia

Transcribo una noticia:
"Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, han animado en la Puerta del Sol a varios centenares de piquetes informativos convencidos de que la huelga general, que arranca esta noche a las 00.00 horas, será "un éxito" y una "lección" de democracia.". El resto de esta desvergüenza lo pueden leer aquí.

El caso es que los piquetes "informativos" se han tomado al pie de la letra eso de dar lecciones de democracia.

Aquí unos piquetes informativos dando pacíficamente lecciones de democracia

PD: Nada más mezquino que el uso de la violencia en nombre de la libertad.

PUES YO HOY TRABAJO

Podría ponerme a la altura de los Sindicatos y lanzarme a insultarles, pero sinceramente hoy no me apetece.

O bien podría ponerme racional y dar las razones por las que considero que ésta es una huelga inútil y absurda, pero eso sería demasiado largo y hoy no me apetece.

Así que lo dejaré muy claro: HOY NO HAGO HUELGA: HOY TRABAJO COMO CUALQUIER DÍA.

Al fin y al cabo LOS SINDICATOS NO ME DAN DE COMER Y A MÍ ME SALE DE LOS COJONES TRABAJAR.

PD: Y esos elementos violentos y totalitarios conocidos como piquetes, que se vayan a la mierda.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Gilipollez feminista a dos bandas

Hoy les vamos a hablar de hechos ocurridos hace tiempo. Pero como éste no es un blog de actualidad seguro que me lo perdonarán.

Esta mañana me he despertado con ganas de meterme con Bibiana. No es que la chica me caiga mal, más allá de la tristeza y preocupación que produce saber que es Ministra una persona con peor preparación que el 90% de la gente que conozco o que coloque a su noviete en la Administración con un sueldo tremendo. Es que con el tema del feminismo hace y dice unas gilipolleces que tiran para atrás.

Son muchas y variadas las perlas, pero una de las que más me gustó es aquélla de que los cuentos tradicionales son machistas. Tal despropósito salió allá por abril, sin que me conste que ya se haya ordenado la quema pública de cuentos. Aunque todo se andará.

Pero claro, con más de 40 años uno ya no se cree eso de las derechas y las izquierdas, ni eso de que unos son buenos y otros malos, o unos listos y otros tontos. Y es que en todas partes cuecen habas.

Porque el hecho de que los sociatas sean los reyes de la gilipollez no quita para que los peperos también practiquen en alguna ocasión la gilipollez vestida de feminismo, como podrán comprobar en este enlace.

viernes, 24 de septiembre de 2010

90

Sé que no pueden dormir porque hace tiempo que no les informo acerca de mis progresos con la dieta. Pero en este blog nos preocupamos por nuestros millones de lectores, así que toca informar de mis progresos con el objeto de que puedan conciliar el sueño adecuadamente.

Bajo la atenta vigilancia de mi señora e hijas he seguido la dieta con disciplina germánica. Lo cierto es que no paso hambre, así que se hace más fácil. El caso es que la báscula me sigue sonriendo y ya ha señalado 90 kilos.

Tras la suave carantoña de la báscula me he animado a volver a mirame en el espejo y... y... !joer¡ cada día me gusto más. Es que, kilos aparte, esto está funcionando y he perdido mucha grasa. La primera sorpresa que me he llevado es que resulta que !tenía ombligo¡. Tantos años sin asomar y al disminuir la gran lorza ha dejado ver que sí, que tenía ombligo como todo el mundo. Encima las tetillas de Buda han disminuido su tamaño considerablemente.

Esto va bien, me quiero, me gusto, me adoro. Me miro en el espejo y soy feliz, como decía aquella canción ochentera. Esto funciona. Fíjense si funciona que ayer volví a notar que cuando voy por la calle ya percibo levemente que las mujeres me miran con deseo. Dentro de 5 kilos la percepción será plena y no será deseo, será lascivia...

Seguiremos informando...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Romanticismo fallido

Mi señora no hacía más que echarme en cara mi falta de romanticismo. "Es que vas muy al grano" me decía. Así que me propuse engatusarla con palabras de amor. Pero no fue suficiente. Ella me decía que "todo eso está muy visto, podrías ser un poco original y ganarme con palabras románticas". Así que me puse manos a la obra.
Leí y releí todas las rimas de Bécquer, me empapé de los clásicos del siglo de oro, visioné todas las películas románticas del mercado, acudí al diccionario de la RAE en busca de palabras hermosas...en dfinitiva, hice todo lo posible para encontrar una frase romántica a la par que original.

Ayer fue el día. Preparé un cena a base de marisco con velitas, música suave y una botella de buen vino y, cuando apareció le dije: "Ven mi oíslo, que te quiero dar un ósculo".
Me pegó una hostia, me dijo que era un pervertido y se negó a cenar. Nunca entenderé a las mujeres.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Los de foro Disney !!se van a hacer comunistas¡¡

Los lectores asiduos a este blog recordarán la polémica que surgió cuando publiqué varios posts sobre mi visita a Disneyland París, que provocó poco menos que los foreros del foro Disney me pusieran en busca y captura. Como ahora nos visitan varios millones de lectores más que entonces, he aquí los enlaces de los posts publicados para quien no conozca el asunto: el primero, el segundo, el tercero y el cuarto. Y aquí la reacción de los foreros del conocido foro para adultos.

El caso es que he descubierto que el hijo de "Querido Líder", el dictador estalinista de la próspera República Popular de Corea del Norte" fue expulsado de Japón cuando intentaba entrar con un pasaporte falso para... !!!!!!visitar Disneyland Tokio¡¡¡¡¡¡¡¡.

El estalinismo admira Disney, pronto Mickey y Pluto entrarán en el Politburó norcoreano; eso sí que es magia. Ahora no tengo ninguna duda: !!!!LOS DEL FORO DISNEY SE VAN A HACER COMUNISTAS¡¡¡¡¡

jueves, 16 de septiembre de 2010

Follando

Hace unos años ya publicamos un post con este tema, pero como este blog no es de pago nos repetimos con pequeños cambios y au.

Hoy quiero hablarles de un video que cambió mi vida y que les recomiendo encarecidamente. Verán. Yo antes era un marido normal, de esos a los que a la entrada al lecho matrimonial le recibían con una frase con 4 variables: 1.- Me duele la cabeza. 2.- Estoy cansada 3.- Me encuentro fatal, me ha bajado la regla. 4.- ¿Otra vez? Siempre estás igual. (Cualquier lector casado entenderá perfectamente de lo que hablo).

Y así transcurría mi reprimida vida hasta que un maravilloso día pude visionar lo siguiente:


Este esclarecedor video cambió mi vida por completo. Al día siguiente me compré un fuelle y lo dejé en mi mesita de noche junto a la cama. Todas las noches, antes de dormir, soplo con el fuelle varias veces: unas veces 4, otras 3, otras 5, pero nunca menos de 2.

Ahora no soy un marido normal. Soy un hombre nuevo. En los partidos de solteros contra casados causo ooooooohs de admiración entre los casados cuando cuento que todas las noches follo 3 ó 4 veces, hasta los solteros me hacen corrillo incrédulos. Al principio no se lo creían, pero al verme tan contento me han convertido en su ídolo. Ya hasta me llaman Peter North. Imagínense, yo follo en una sola noche lo que ellos en un mes...

Mi popularidad ha subido como la espuma. Soy el ejemplo a seguir entre los hombres casados. Pero háganme un favor: no les cuenten mi secreto.

PD: Brutal el final del vídeo: "Gerundio, como todo el mundo sabe"

lunes, 13 de septiembre de 2010

Comienza la dieta: el mollómetro


Finalmente y a pesar de mi resistencia mi señora me ordena acudir al dietista. Cuando llego al lugar me encuentro con una chica que me mira de arriba abajo y suspira. No es el típico suspiro de admiración femenina al que estoy acostumbrado, es un ufffff del tipo “a ver qué conseguimos con éste”.
Me dice que me quite la ropa y me quede en calzoncillos, y me pesa: 94,7 kilos. Le digo orgulloso que ya he bajado 5 kilos, pero ella me mira con desdén y sigue a sus cosas ignorando por completo mi proeza. Ya empieza a caerme mal…
A continuación se pone frente a mí y dice mientras me mira fijamente a la pancha “aquí hay mucho trabajo que hacer….”. Bien, a la primera ya se está faltando, ¿qué no la mandaré a la mierda?.
Como no ha tenido bastante me mira de nuevo y me dice “estás gordito, sí ¿eh?”. Por mi mente pasa la frase “para eso vengo pedazo de gilipollas, si estuviera delgadito no estaría aquí”, pero mi estricta educación hace que omita la parte final de la frase y la deje en un escueto “para eso vengo”.
Y entonces viene lo peor: el mollómetro. ¿Cómo describir en pocas palabras la humillación extrema? ¿Cómo podrán comprender nuestros millones de lectores el mal trago de ser medido con un mollómetro?
El mollómetro es un extraño aparato inventado por algún sádico psicópata consistente en un relojito con una pinza. El ama dominante coge una lorza con las pinzas y el relojito le da el volumen de grasa del michelín medido, que es oportunamente apuntado para el oprobio y vergüenza del gordito que ha sido medido. Más o menos es así como funciona y así como consiguen que me sienta.
Pero el ama dominante es más sádica de lo que parece, y no contenta con ello intenta abarcar con la pinza el michelín mayor de la pancha. Y claro, la pinza no abarca. Y entonces ella me mira sádicamente, sonríe y dice “no llega ni la pinza”. A veces una sonrisita puede ser más dañina que una puñalada.
Finalmente, dolido y humillado, me visto de nuevo para que me cuente lo que todo el mundo sabe. Que pechuguita y ensalada, que nada de cervezas y alcohol, que nada de grasas, y que mucho deporte aeróbico. Para esto me podría haber ahorrado la humillación.

Puto mollómetro…

PD: Lo anterior ocurrió hace unos días. Esta mañana la báscula ha mostrado su cara más amable y ha marcado 92. Seguiremos informando.

viernes, 10 de septiembre de 2010

95

Al volver del veraneo yo y mis 0,1 toneladas no sabía muy bien qué hacer. Como dije en un post anterior debía elegir dieta y mi señora me buscó un dietista. El caso es que por razones que no vienen al caso aún no he tenido oportunidad de acudir a la persona que debe obrar el milagro.
Así que me pregunté "¿qué hacer hasta que acuda al profesional de turno?". La respuesta era obvia "improvisar, como el gobierno". Y eso hice.

Tras 10 días de dieta he perdido !5 kilos¡.

No sé si será por haber dejado la cerveza, o que me había pasado tanto que sólo unos días de control me han bastado para perder tanto. Vaya usted a saber.

Estoy tan contento que me encorvo con el torso desnudo y las manos en la cabeza de perfil frente al espejo. Igualito que Cristiano Ronaldo... pero menos gilipollas oiga.

Así me pongo delante del espejo

lunes, 6 de septiembre de 2010

Afirmación trampa: Cómo enfrentarse a ella

Hace un tiempo recibí un curioso y acertado e-milio sobre las preguntas-trampa que las mujeres haces a sus novios-maridos. Venía a decir que preguntas del tipo "¿estoy gorda?" conllevan una trampa cuya respuesta, sea la que sea, no le dará a usted más que problemas.
Pero hay algo peor que la pregunta trampa: la afirmación trampa. ¿Alguna vez ha sido víctima de la pervertida y retorcida mente de su esposa? !No se preocupe¡ Usted es afortunado porque ha llegado a este blog y aquí le diremos qué debe hacer basándonos en nuestras propias experiencias.

El hecho.- Tal y como me ocurrió, imagine usted que aparca su coche en el 4º sótano de un aparcamiento público y sube en el ascensor con su señora e hijos. En ese momento entra corriendo en el ascensor una chati de traje apretado, pechos generosos y escote brutal... 4 pisos con el escote casi en su barbilla en presencia de su señora ¿hace falta escribir más para definir el terror?.

Qué hacer.- Usted no es un suicida y sabe que compartir un metro cuadrado usted, su señora y el generoso escote de una jovencita con unas tetas de escándalo sólo admite una actitud: mirar al techo y contener la respiración. Pero si se cree que tirarse 4 pisos mirando al techo en apnea le va a solventar la situación es que usted es un ingenuo.

La afirmación trampa.- Se abren las puertas del ascensor, la chati se aleja, usted respira aliviado y... en ese momento sus señora, que ya le ha juzgado y condenado antes de cerrarse las puertas del ascensor en la profundidad del 4º sótano, realiza la afirmación-trampa: "Le has pegado un repaso a las tetas de ésa..." (léase la frase con rintintín y "ésa" de la forma más peyorativa posible).

!Atención¡ !Peligro¡, de su reacción va a depender la tranquilidad de las dos próximas semanas. Y por supuesto de su reacción también dependerá su vida sexual. Así que si no quiere usted convertirse en un experto "yesaire" siga nuestros consejos:

La solución.- Como le decía, su señora ha realizado la temida afirmación-trampa y ha afirmado expresamente que usted le ha pegado un repaso a las tetas dela chati. Piense, pero piense rápido porque su respuesta debe ser rápida y adecuada para no pasar la mano por la pared y convertirse en yesaire profesional.

Opción 1: Así que ha pensado ir de listillo y contestarle "pues sí, me he fijado en sus tetas y tengo clarísimo que las tuyas son mejores". Pero por favor... ¿quién se cree que es usted? ¿un gigoló italiano? Esa respuesta podría funcionar si su señora no es aún su señora porque lleva dos días de perfecto enamoramiento. Pero pasada la semana ya no cuela. Sí claro, un profesional del flirteo de aspecto y labia italiana podría quedar fenomenal con esa afirmación. Pero no se engañe, si usted fuera un profesional del flirteo no estaría con su señora e hijos en un puto centro comercial, sino ligando con diversas chatis y paseando en un descapotable, porque tendría ligues y amiguitas, pero no tendría señora. Olvídelo. Si le dice que las suyas son mejores no se las va a tocar en meses: si las tenía peores porque se sentirá insultada, y si las tenía mejores se sentirá insultada igualmente. Vale, no tiene lógica, pero quién ha dicho que para entender a las mujeres haya que emplear la lógica.

Opción 2: Así que se plantea la táctica del avestruz y responderle "¿tetas? ¿qué tetas"?. Qué ingenuo por Dios. Si le contesta tal cosa ella responderá "no me digas que no te has dado cuenta", y cuando usteds replique "pues no" se iniciarán unos meses complicados en su relación precedidos por un "anda que no te has dado cuenta ni ná..., no me mientas". No amigo no. No mienta tan descaradamente porque no va a mojar en semanas y cuando lo haga tendrá que oír una y mil veces "seguro que prefieres las tetas de la guarra del ascensor". La negación sólo podría colar (y no siempre) si el avistamiento se ha producido en una calle concurrida, pero nunca en un ascensor.

Opción 3: Así que usted es un valiente y le contesta "pues sí, unas tetas espectaculares". Jajajajaja. Eso sólo es posible si su señora es una moderna radical ultra comprensiva. Y eso en mi generación no existe, es ciencia ficción. Así que, salvo que esté casado con una actriz porno deje de fantasear y de hacerse el "mil homens" con los amigotes. El que se crea que usted ha respondido así o no está casado o piensa contarle a usted una trola más gorda.

Opción 4.- Conforme salga del ascensor cambie de tema. Da igual si se lanza en plancha a la primera tienda que vea para comprarle algo, si le pega un pellizco al niño para que llore, si insulta a su suegra para que ella defienda a su madre, o si tropieza y cae al suelo para terminar en Urgencias con un médico diciendo "pues no veo nada en ese tobillo". Todo esto da igual. Lo importante es cambiar de tema, pasar a otra cosa. De este modo el mosqueo sólo le durará uno o dos días. Sin duda es ésta la opción que aconsejamos desde este blog, ya que hemos comprobado por experiencia que es la más exitosa.

Por lo demás recuerde. En el momento en que la tetona va a entrar en el ascensor su destino de las próximas semanas está sellado y no hay nada que usted pueda hacer para evitarlo. Tampoco hay nada que comprender, porque intentar comprender a su señora es más complicado que descifrar las claves de la física cuántica. Simplemente prepárese para la economía sexual de guerra y afronte la situación. Y hágalo desde la opción 4, con la que tal vez los daños sean menores. O no.

viernes, 27 de agosto de 2010

Eligiendo dieta

Pues sí señores. Si han leído el post anterior sabrán que cuando me miro en el espejo sólo veo un cuerpo escombro, así que comprenderán que me voy a tomar en serio esto de la dieta. Y como es natural lo primero es elegir la dieta adecuada.
Miro en el "internete" para ver qué posibilidades hay. Olvídense, y si no me creen vean las dietas que he encontrado. A ver quién es el guapo que las sigue:

-Dieta del bikini: A base de ensaladas o algo así. Pero vamos a ver... yo no pretendo ponerme un bikini, y mucho menos alimentarme de alfalfa varias semanas.
-Dieta de la fruta: 1,5 kg diarios de fruta. ¿Pero se han creído que soy un elefante?
- Dietas catogénicas: Suena muy bien eso de "catogénicas", pero yo no lo pruebo por si acaso.
- Dieta para mejorar la sexualidad: ¿Dónde? ¿Cuándo? Pues va a ser que no. Porque una dieta sólo de marisco es cara de cojones y porque mi señora me ha dicho que lo que mejorrrá mi sexualidad es que pierda 15 kilos.
- Dieta rastafari: ¿Dieta macrobiótica? y un cojón de pato. Seguro que consiste en fumarse varios petas al día.
- Dieta de Atkins: Basada en la grasa... pero si la llevo siguiendo mucho tiempo y es precisamente lo que me ha hecho engordar.
En fin, uno encuentra la dieta de las alcachofas, de los melocotones y de cosas así. Pero joder... ¿el precio de adelgazar es comer 36 melocotones al día? Si hago eso me suicido directamente, así que busco otras opciones.
Otra opción es la dieta que siguió Juan Al, que pasó de ser uno a medio en sólo unas semanas. Pero claro, para eso primero tengo que lesionarme jugando al rugby (y ya estoy mayor para eso), y luego un cirujano loco me tiene que desmontar como un mecano para volverme a montar, para luego comer sopa durante dos meses. Parece que da resultado, pero paso.

Le propongo a mi señora seguir la dieta de la cerveza, pero una simple mirada sobra para que deje de lado la idea. Sigo buscando y hago un nuevo intento proponiéndole a mi señora seguir la dieta del cucurucho, pero simplemente me manda a la mierda.
Finalmente es mi señora, como es habitual, quien viene con la solución: el teléfono de una dietista o algo así. Ya veremos con qué me encuentro.

PD: Para qué les voy a engañar, lo que más me fastidia es que seguro que la dietista no me indica que la dieta adecuada es la dieta del cucurucho.

0,1 toneladas


Nunca me ha obsesionado el físico y siempre he llevado mis lorzas con naturalidad.
Sin embargo algo ha cambiado este verano. La cosa empezó cuando el pantalón comenzó primero a apretarme y luego a no poder abrocharse. No le di demasiada importancia.
Tampoco le di mucha importancia a que las mujeres dejaran de mirarme con lascivia, ni a que me doliera un poco la rodilla operada, ni a que me cansara por subir dos escalones. Incluso me tomé a coña el hecho de que mi señora pasara de llamarme cariño a llamarme gordito, eso sí, cariñosamente.
Pero llegó el verano y me he ido de vacaiones por Europa. En Francia me inflé a todo tipo de platos mantequillosos con una enorme platerá de quesos ultracremosos en el postre. En Bélgica me calzaba varios gofres diarios y bebía diariamente en cerveza dos veces el peso de mi cuerpo. Y para rematarlo ayer, nada más llegar, me calcé un all i pebre para varias personas como si fuera el mismísimo Demis Roussos de los 70.
El caso es que ayer mi señora no me llamó gordito, sino gordo. Y además sentí poco cariño cuando mencionó el apelativo. Así que me senté un momento y pensé ¿será verdad que estoy gordo?.
Para comprobarlo empíricamente esta mañana me he desnudado y me he plantado frente al espejo. La cara más redonda que en las fotos de hace un par de años puede que quiera decir algo, pero me resisto a sentirme gordo por tal chorrada. Vale, las tetillas de buda no deberían ser normales en un bello y atractivo cuarentón moderno. Y sí, que un enorme michelín tape mi ombligo puede ser un dato importante. Pero qué carajo, son sólo unos kilitos de nada.
Miro hacia abajo y... los güevos no se ven. Noooo, no piensen que los tengo pequeños, que me precio de ser de cojón prieto y peludo. Antes de llegar a conclusiones contrarias a mi hombría piensen que si no me veo la zona testicular es porque una inmensa pancha del tipo "jomersimpson" se interpone en el campo visual entre mis ojos y mis zonas nobles.
- "Baaaaah, bobadas"- pienso. - "Son unos pocos kilitos de nada-" me reafirmo. Y decido que sólo las matemáticas pueden darme un dato fiable. Sólo los números objetivos pueden darme la respuesta. Así que decido subirme a la báscula que todos los baños españoles tienen y que pocos hombres usan...
Me subo a la preciosa báscula digital y un baile de números se mueve rápidamente hasta que... repentinamente... se para en una cifra exacta: 100 kg. "-No puede ser-" pienso. Y me vuelvo a subir. Nada, 100 kg otra vez. Me froto los ojos. Lo intento una tercera vez, pero la báscula es tozuda e insiste: 100 kg.
Me giro de nuevo hacia el espejo y la inicial incredulidad me lleva a la realidad: El muñeco de Michelín me mira desde el espejo, se convierte en un luchador de sumo y luego pasa a un buda.
¿Cómo es posible...? ¿Que cómo es posible? !!!Imbécil¡¡¡ Es que pesas 100 hilos. !!!!!!100 kilos=0,1 toneladas¡¡¡¡¡
Joder, es que peso 0,1 toneladas métricas.
A grandes males grandes remedios. Mañana me pongo a dieta. Ya les contaré.

jueves, 24 de junio de 2010

Dos visionarios: Jorge Manrique y Enrique Santos Discepolo

Siempre me ha atraído la capacidad de algunos seres humanos para, sin pretenderlo, adelantarse a los acontecimientos. Se trata de gentes que, muchas veces sin darse cuenta, opinan o escriben cosas que se cumplen con el tiempo. Son visionarios, y hoy escribiremos de dos de ellos con ejemplos:

1.- Jorge Manrique: Que un tipo en 1477 escribiera sobre el paso del tiempo y la nostalgia de la juventud diciendo las cosas que a continuación se transcriben es para quedarse pasmado. (Si quieren ver las "Coplas a la muerte de su padre" completas helas AQUÍ; en el resto sigue escribiendo cosas muy actuales sobre la vejez y otros temas)

I

Recuerde el alma dormida,
avive el seso e despierte
contemplando
cómo se passa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el plazer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parescer,
cualquiere tiempo passado
fue mejor.

II

Pues si vemos lo presente
cómo en un punto s´es ido
e acabado,
si juzgamos sabiamente,
daremos lo non venido
por passado.
Non se engañe nadie, no,
pensando que ha de durar
lo que espera
más que duró lo que vio,
pues que todo ha de passar
por tal manera.

III

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
qu'es el morir;
allí van los señoríos
derechos a se acabar
e consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
e más chicos,
allegados, son iguales
los que viven por sus manos
e los ricos.

2.- Enrique Santos Discepolo: Que en 1935 este argentino escribiera un tango llamado “Siglo Veinte” reflejando a la perfección la sociedad española actual también es para alucinar. Sobre todo si pensamos que hablaba de la sociedad argentina de los años 30.


Que el mundo fue y será
una porquería, ya lo sé.
En el quinientos seis
y en el dos mil, también;
Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
barones y dublés.
Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.
Vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo
todos manoseaos.
Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro
generoso o estafador...
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
Lo mismo un burro que un gran profesor.
No hay aplazaos ni escalafón,
los ignorantes nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, Rey de Bastos,
caradura o polizón.
¡Que falta de respeto,
qué atropello a la razón!
cualquiera es un señor,
cualquiera es un ladrón...
Mezclao con Stravisky
va Don Bosco y La Mignon,
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...
Igual que en la vidriera
irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia
junto al calefón.
Siglo veinte, cambalache
problemático y febril...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil.
¡Dale, nomás...!
¡Dale, que va...!
¡Que allá en el Horno
nos vamo´a encontrar...!

Claro, que también puede que ni Jorge Manrique ni Enrique Santos Discepolo fueran visionarios. Puede que simplemente los elementos básicos de la humanidad no hayan cambiado tanto como nos creemos.Y también puede que dé igual Argentina que España. Abróchense los cinturones...