ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

lunes, 2 de noviembre de 2009

Etapa 33: Hacia Archipiélago Chinijo (y la ruina de Juan Al)

Rumbo: N-N
Distancia a recorrer: 4.280 millas náuticas (7.930 km.)


Teníamos previsto hacer escala en las islas de Santa Helena y Ascensión, pero tras años de navegación y de peligros, tras años de huida y aventuras, tras tantas cosas, estamos hasta los huevos. Así que decidimos volver ya hacia casa.
Enfilamos hacia el norte y dejamos de lado Santa Helena y Ascensión, -total para ver más ingleses-, y decidimos que el que quiera saber algo sobre estas islas lo busque en la wiki, que para eso he metido los enlaces. Hacer de una tirada Tristán de Cunha-Valencia es una barbaridad hasta para un viaje imaginario, así que decidimos hacer alguna parada de camino.
Tras semanas de navegación que no voy a contar porque ya no sé qué inventarme nos acercamos a las Canarias. De las distintas posibilidades decidimos virar rumbo hacia el Archipiélago Chinijo, más que nada por ver algo que no conozca demasiada gente y que podamos contar.

Ficha de las Islas: Archipiélago Chinijo
Ficha técnica:
Mirad donde siempre: la wiki. Aquí tenéis otro link de Chinijo (que me ha facilitado el mismísimo Juan Al).
Pertenecen a: España
Habitantes: 658 habitantes.
Curiosidades: Es zona protegida. En la isla más grande, la Graciosa, hay un pequeño pueblo donde viven los 658 habitantes. En Lanzarote hay un mirador conocido como Mirador del Río desde el cual hay buenas vistas al archipiélago.

Entramos en el puerto de Caleta de Sebo y amarramos el barco. Cuando bajamos al pantalán nos está esperando un tipo un tanto inquietante. Nos dice que le acompañemos y nos pregunta si traemos los sobres. No entendemos nada y le decimos que se equivoca justo en el momento en que los Geos se nos echan encima con una orden firmada por un tal Baltasar.

Como no somos del pepé nos leen los derechos y nos informan de que nos arrestan por sobornar a un politico de un extraño partido independiente que ni conocemos. Al político también lo enchironan porque iba a permitir 35 urbanizaciones en pleno Parque Nacional de no sé dónde a cambio de no sé qué.
Tras 3 día de calabozos, y con la prensa de toda España rajando de nosotros, finalmente nos sueltan sin cargos. Y mientras los verdaderos delincuentes se ríen desde las Islas Caiman, los periódicos no dicen nada sobre nuestra liberación y sobre que no tenemos nada que ver en el tema.
Estamos bastante cabreados y queremos distraernos. Y en la Graciosa no hay nada que hacer. De repente uno comenta “oye, y ahí en Lanzarote ¿no tiene casa Juan Al?”. Cuando aún no ha terminado la pregunta ya estamos todos en el barco con destino a la cercana isla gritando ¡!Juaaaan Aaaal, Juaaaan Aaaal¡¡.
Cuando llegamos vemos a Juan Al como siempre: con ese perfecto bronceado, esa tez morena, esa piel solar. Pero su tez morena palidece cuando entramos a saco en su salón. Cuando se quiere dar cuenta nos hemos bebido su cerveza, hemos arrasado la nevera, nos hemos cepillado a las vecinitas que él se estaba currando desde hace meses, hemos plantado marihuana en sus macetas, y lo hemos tirado de su cama.
La juerga dura 3 días con sus noches: toda la gente de mal vivir de la isla pasa por su casa, la música y el jolgorio se escucha en todo el archipiélago, el mono caga por las esquinas y en los bares del pueblo nos venden todo el alcohol disponible cargándolo en la cuenta de Juan Al.
Al tercer día y antes de que a Juan Al le dé un ataque decidimos irnos. En nuestra salida nos cruzamos en la calle con la Policía que viene a arrestarle, con los dueños de los bares reclamando la cuenta, y con un grupo de vecinos que viene a lincharle con antorchas y guadañas. Nos escabullimos. Lo sentimos por él, pero ya tenemos ganas de volver a casa.

- El viaje completo en este link.

2 comentarios:

Juan Al dijo...

no bonico, te equivocas... iban a detener al penúltimo político corrupto de la isla y a linchar al del supermercado por vender ron miel canario más caro que en Picadilly Circus

JL dijo...

Está claro que no estás para más adornos blascoibañezcos, tiras por la línea más recta. Parece que os persigan con insistencia todos los muñecos de Disney desde la Sirenita hasta Flipper, pasando por merluzos y besugos.

Pobre Juanal. Si lo llega a saber, os invita a cierto bar lanzaroteño donde sirven unas cervezas en jarra helada cuya fría temperatura supera el punto de elasticidad cristalera. Con lo que le ha costado montar su mansión bajo el volcán, llega un mono con varios descendientes y un fgansé con frenillo lingual para arruinar sus cervezas, su nevera y su inversión de muchos años en intercambio de fluidos.

Anda, sí, volved ya. ¿El próximo viaje es por la desembocadura del Sena y cogiendo el Marne por la derecha hasta el Hotel Sequoya? ¿O haréis una entrada por el Besós y cogiendo el Ripoll a la izquierda tomaréis el nuevo túnel del AVE hasta mi casa? ¿O mejor entráis por la Ciutat de les Arts i les Ciencies con trajes del Bigotes o remontáis el Millares hasta el aeropuerto de Castellón?