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miércoles, 25 de noviembre de 2009

Diario de un convaleciente: Tortura doble

Ha ocurrido porque tenía que ocurrir. Hoy entro sonriente y tranquilo en la sala de torturas. Pero repentinamente se me hiela la sonrisa tornándose en un rictus de dolor, aun antes de comenzar la sesión. Y es que hoy la saliente del turno anterior es la froiland, y a mi espalda oigo con voz tenebrosa y cínica “hombreeeeeee, ya te tenía ganas yo. Hoy vas a flipar”. El fisioterapeuta Gustav, en realidad un psicópata, me ha enganchado. Y como estoy cojo no puedo salir corriendo.

Comienza la sesión. La cosa es más dura de lo habitual, pero aun así resisto bien. Hasta que llega el momento de forzarme la rodilla... Gustav me hace tumbarme, pilla mi pierna y comienza a forzar la flexión haciendo que me caigan lágrimas de dolor. Mis gritos se oyen en todo el barrio, y todos los torturados paran sus ejercicios y me miran en silencio aliviados por no ocupar mi lugar.

Uno de los que mira aliviado es un tal Juan. Pero el pobre no sabe lo que le espera. Tras torturarme traspasando el límite del dolor Gustav tiene que dejarme, más que nada porque no quiere matarme y que se le acabe la diversión los siguientes días. Sin embargo está ávido de más sangre, así que gira la cabeza y busca a otra víctima con problemas de rodilla. Cuando Gustav dice “Juan, a la camilla” el pobre diablo se tumba con cara de terror mientras yo busco una silla a la pata coja, ya que mi pierna se ha quedado hecha un colgajo inservible.

Gustav fuerza la flexión de la rodilla de aquel pobre infeliz. Los gritos de Juan retumban en toda la estancia igual que los míos. Una enfermera de la sala de espera, bastante lejos del lúgubre sótano donde nos encontramos, abre la puerta y pregunta “¿qué pasa aquí?, la gente que espera está acojonada...”. Cuenta que los gritos se oyen en la calle.

Dicen que las víctimas quieren hacer una colecta y levantar una estatua a los “torturados de Gustav” en recuerdo del día de la doble tortura. Tal vez la pongan a la entrada de la clínica.

2 comentarios:

Juan Al dijo...

jojojo vete tú a saber si Gustav es un stripper al que tiraron del Darling de Praga :P:P:P

silver s moon dijo...

Joe con Gustav, no sabe lo que esta haciendo, porque como os unais todos y os vengueis no lo va a olvidar en su vida jeje.

Espero que la proxima vez tengas mas suerte y no te pille ;)

Un beso

PD: mi ordenador tiene un problema y no me deja poner acentos, de ahi la ausencia de ellos