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miércoles, 21 de octubre de 2009

Eurodisney (el calvario continúa)

La entrada al parque es un hervidero de gentes de todas las nacionalidades posibles que forman una impresionante amalgama multicultural de padres y niños. La primera impresión es de sorpresa, porque hay que reconocer que aquello es un montaje espectacular, pero como Disney ya se hace su propia propaganda yo me centraré en lo que la máquina del dinero conocida por Disney no nos cuenta de sus parques.

Precios
Seguro que alguna vez usted, querido lector, ha pedido una cerveza o un refresco en un lugar pijo tipo Mónaco o apartado tipo chiringuito a fer la mà. Y seguro que cuando le han soplado 5.-€ por la cerveza ha lanzado maldiciones. Pues si usted va a Eurodisney consulte primero el diccionario de las maldiciones porque no va a parar. Pedir una botellita de agua para cada miembro de su familia puede suponer una llamada al director de su Banco para que le aumente el crédito. Y comer… ayyyy comer. Comes normalito a precios de Ferrán Adrià, más o menos ésa es la descripción.

Mogollones
Colas, todo son colas. A cualquier lugar donde vayas todo son colas. Para subir, para bajar, para comer, para mear, colas y más colas. Y en estas colas ves a tipos de diversas nacionalidades. Pero sintiéndolo mucho los que más llaman la atención son los españoles. Se diferencian porque casi todos llevan la mochila portadora de los alimentos birlados en el desayuno, porque gritan más que nadie, molestan en las colas, fuman donde no deben y tiran papeles y muchas otras cosas al suelo; en definitiva dan un espectáculo de lo que no es educación. Obviamente no todos los españoles son maleducados, pero sí que puedo afirmar que allí todos los maleducados son españoles (incluyendo catalanes y vascos, por si entrara aquí algún enano mental nacionalista a opinar).

Flipo
De vez en cuando aparecen personajes que se hacen fotos con los más pequeños. Los padres hacen la correspondiente cola sujetando el globito Mickey comprado al niño, para tras dos horas de espera acercar a sus retoños, por ejemplo a Winnie de Poo (o como demonios se escriba). Y los nanos lo abrazan emocionados, casi con lágrimas en los ojos, porque piensan que el oso es de verdad.
Y entonces ocurre uno de los episodios flipantes de la visita: una pareja de unos 40 años (cada uno) se abraza al oso y se hacen fotos. Bueno va, no pasa nada. Pero el problema es que están tan emocionados que parece que también se lo creen hasta el punto de que todos los padres allí congregados dudamos si el cerebro de 3 años lo tenía el niño anterior o esta pareja.
No sé qué pensará el fulano que está dentro del disfraz del oso, pero si fuera yo seguramente me despedirían por liarme a collejas y capones con la pareja.

Los currantes
Los empleados mayoritariamente blancos atienden al personal mientras los empleados negros van con la escoba y limpian la mierda que dejan los visitantes, pero seguro que es causalidad porque en Disney todo es guay y no existe el racismo.
En cuanto pones cara de duda te asalta un joven blanco que habla entre 7 y 13 idiomas que, con una sonrisa perenne e irritante, se apresta a resolver tus problemas con amabilidad. No sé lo que cobrarán pero pueden ustedes imaginárselo con la siguiente anécdota: Veo un tipo al que le quiero hacer una reserva para la cena. El tipo lleva, como todos los trabajadores, una placa con su nombre. Como veo que pone “Dominique” me dirijo a él en mi macarrónico francés, a lo que el colega me contesta con un perfecto acento gaditano que ni el Chiquito de la Calzada. Cuando le muestro mi sorpresa por el nombre me contesta ceceando que no haga caso, que la placa era de otro pero que no las cambian para ahorrarse pasta. Imaginen lo que cobrarán los chavales.

La vuelta
Finalmente, transcurrida una dura jornada, vuelves al infame hotel, te duchas con un jabón de Mickey, te secas con una toalla de Mickey y te acuestas entre sábanas de Mickey harto de mickeys y aterrorizado pensando en que mañana hay que desayunar otra vez.

8 comentarios:

Juan Al dijo...

¿Y los bocatas son del queso que le gusta a Mickey Mousse?

Anónimo dijo...

La entrada al parque tiene alternativas para no hacer cola. Eso sí, a veces es interesante informarse.

No debes conocer muchos parques temáticos, porque los precios en los españoles son bastante superiores a los de Disneyland París.

Las colas son evitables haciendo una ruta inteligente y usando los Fast Pass gratuitos con cerebro. Quizás te falte algo de eso.

Para hacerse fotos con personajes no hay que hacer colas. Pero claro, también hay que saber dónde y cómo.

Currantes blancos con escoba y limpiando papeleras los hay a montones, al igual que currantes negros controlando las atracciones. Quizás te volviste daltónico allí.

Que conste que no tengo nada que ver con Disney en absoluto, pero me repatea mucho la gente que miente. Si tú eres un amargado, no eches la culpa a Disney. Ah, y casi mejor que entregues a tus hijos en adopción. LEs harás un favor dejándoles disfrutar del resto de su vida.

Pkdor dijo...

@ Anónimo:
Pues aún quedan más entregas. Siga usted disfrutando

V Molins dijo...

¿Pero el anónimo se toca viendo fotos de Minnie? A mí es que lo que me importa es eso.

Anónimo dijo...

Chico, se puede entender... aunque es muy difícil, que no te gusten los parques de atracciones.
Pero con el comentario "enanos mentales nacionalistas" ya te has describido suficientemente como eres como persona. Un consejo gratuito... intenta ser por una vez en tu vida un buen padre, y entrega a tus hijos en adopción. El mundo está lleno de personas deseando llenar de amor a los niños. Y no lo digo en sentido pornográfico... por si tu mente enferma ha llegado a pensar en eso.

Pkdor dijo...

@ Anónimo:
SE puede entender, aunque es muy difícil, que no entiendas nada y te lo tomes todo el pie de la letra.
Lo que me da miedo es que desde tu estado de puericia ma hagas las aclaraciones que has hecho sobre llenar de amor a los niños. Te recuerdo el dicho "excusatio non petita acusatio manifiesta".

Darth Fer dijo...

Al igual que en la anterior entrada, no puedo callarme ante la cantidad de mentiras que se pueden verter por parte de una persona que utiliza calificativos como "enanos mentales" (que conste que no soy nacionalista ni nada por el estilo, por lo que no me doy por aludido), lo cual también da una idea de la credibilidad que hay que conceder a una persona así.

Si usted se hubiera informado como debería haber hecho, hubiera comprobado que dentro de cualquiera de los dos parques hay una oferta muy variada de comida, tanto en restaurantes de carta como en buffets, y a unos precios más económicos, como le han indicado ya, que en algunos lugares de nuestro país.

Por otra parte, yo soy una persona, y como yo muchos de mis amigos, que cuando ven un personaje del parque no duda en hacerse una foto con él, y no me importa hacerlo por una razón muy sencilla, y es que dentro de mí todavía vive un niño. Un niño que, en su caso, murió hace mucho tiempo. Lo siento por usted. De veras.

Anónimo dijo...

Perdone usted, aqui al habla una cast member, primero que yo sepa en mi empresa no hay racismo, pues si le digo que la mayoria de jefes son negros, moros o de otras razas muy lejanas a la raza aria. Segundo, lo de la plaquita como usted lo llama, no es para ahorrarse dinero, pues hacen miles de esas todos los dias, simplemente el gaditano que le atendio la habria perdido, y como está obligado tener una plaquita, los jefes suelen tener en su despacho, asi que te tienes que poner un nombre al azar hasta que te haces el tuyo.
Tercero,no tiene idea de cuanto cobramo o cuanto dejamos de cobrar,y está claro que no va intimamente ligado con nuestra sonrisa, aqui la sonrisa no es porque nos pague mas o menos, es simplemente porque somos personas que vivimos de las relaciones con los clientes y vivimos la magia como usted seguramente no.
Y cuarto, la proxima vez que salga de viaje, no, mejor, no salga, quédese en su casa y se prepara el desayuno, pero cuidado de no atragantarse con las galletitas!
Pero desde el cariño eh!
Un cordial saludo, de una cast member y de mickey, ya que estamos.