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miércoles, 14 de octubre de 2009

Etapa 31: Hacia... ¡¡¡¡el Barco del Placer!!!!

"-¿A ti te gustan las mujeres con muchas tetas?
- Prefiero que sólo tengan dos pero muy gordas"
(Chistecillo popular)
Rumbo: Apuntando al norte
Distancia a recorrer: Qué carajo importa

Tras nuestra experiencia con los piratas nos dirigimos bien lejos buscando nuestra última isla al sur, puesto que la intención tras la visita de Bouvet es virar rumbo Norte hasta el final de nuestro viaje. El frío es intenso y vamos cortos de provisiones, así que la navegación se hace lenta y tediosa. El mono permanece inmóvil en un rincón hasta el punto de que tememos por su vida, mientras el francés no para de repetir tiritando que quiere visitar el Braco del Amor.
El listo nos va avanzando que Bouvet es una isla deshabitada que pertenece a Noruega y en la que sólo hay hielo. Oír tal explicación nos intranquiliza, pero cuando nos comenta que existe en la isla una base abandonada que ha desaparecido por el movimiento constante de los hielos nos quedamos más intranquilos. Hasta que de repente todo cambia…
Una voz femenina irrumpe en nuestra radio y consigue que todos nos agolpemos alrededor del aparato: “Aquí el Barco del Placer, el primero que conteste podrá visitarnos…”. Sesenta y cuatro manos se lanzan sobre la radio y 83 voces (da igual que no seamos tantos) repiten al unísono “!!!!aquiiiiiiiiiiiiiiiií estaaaaaamos¡¡¡¡”. Tras 10 segundos de intenso e inquietante silencio la voz femenina contesta “os vemos en el radar y habéis sido los primeros, os esperamos a 40º 24´S 9º 59´O, al sur de la Isla Gough; tenéis 2 días para llegar o nos largamos”.
No hace falta que nadie diga nada, en un milisegundo dejamos el rumbo S, viramos al N, y pasamos olímpicamente de las heladas costas de la Isla Bouvet que ya podemos ver bastante cerca.
Durante dos intensos días ni comemos ni dormimos y viajamos como en una regata a toda pastilla hacia la soñada Isla Gough. Da igual que sea imposible llegar a tiempo, nosotros sacamos fuerzas y volamos sobre las olas y, justo al límite del tiempo concedido, divisamos la silueta de la isla Gough y un enorme barco que está esperándonos.
Cuenta Homero que Ulises se ató al mástil de su barco para no sucumbir a los encantos de las sirenas. Nosotros no. En cuanto oímos a las chicas saltamos hacia su barco: unos se suben por el mástil, otros se tiran por la borda, alguno sube al Barco del Placer clavando las uñas en el casco… el caso es que en menos de un minuto estamos todos en cubierta dejando nuestro barco abandonado a la deriva.
Cuando miramos a popa nos quedamos embobados y observamos a las chicas en formación esperándonos mientras se nos cae la baba…

El lector habitual ya sabrá que no es éste un blog pornográfico, así que dejaré a la imaginación de cada cual lo que realmente ocurre en el interior del barco. Sólo diré que todos los camarotes están rotulados con el nº 69 y que voy a intimar ya mismo con las sirenas, así que el que quiera ver imágenes o saber algo sobre la isla Bouvet o la isla Gough que se lo busque en el “guguel” o se busque la vida.


- El viaje completo en este link.

2 comentarios:

Juan Al dijo...

ok, no sé por qué motivo he pasado de leer el texto y me he queado mirando la foto

JL dijo...

Explica lo de las 64 manos y 83 voces, porque me da que esa lección de mates me la perdí.

¿Que no es un blog pornográfico? No me dirás que tener un final tan placentero no es pornográfico para las mentes más calientes que la corriente del Golfo.

¿Y el mono no intervino? Para una vez que tiene lácteos a discrecion. Después de tantos finales de viaje a lo Mortadelo y Filemón, ya tocaba darse un gustazo. Ya contarás cómo pudisteis seguir con la luz de reserva encendida en todo el cuerpo.