ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

viernes, 30 de octubre de 2009

Etapa 32: Hacia Tristán de Cunha (y los zombis de las 12.960 botellas de güisqui)




Rumbo: N-NO
Distancia a recorrer: 226 millas náuticas (419 km.)

(Ahora que ya nos hemos quitado de encima a esos antipáticos y pueriles disneyforeros, ya podemos continuar nuestro viaje)

Noooo queridos lectores, nooo. Sé que llevaban ustedes noches sin dormir deseando que publicara este post continuando el viaje. Y sé que les importa un carajo el viaje y que esperaban para ver qué contaba de las experiencias en el barco del Placer. Pero ya dije que éste no es un blog pornográfico, así que se tendrán que conformar con imaginarlo. Para una mejor comprensión siempre pueden acudir a aquel post y maximizar la imagen del mismo. Con esa imagen ocupando la pantalla será más fácil imaginar…

El caso es que tras dos semanas en el Barco del Placer ha llegado el momento de partir. Afortunadamente el mono ha mantenido el barco amarrado al barco del Placer, porque de lo contrario nos hubiéramos quedado allí y las sirenas nos hubieran matado. Puede que de gusto, pero muertos al fin y al cabo.

El francés no se presenta en nuestra partida, pues parece que ha decidido quedarse allí como esclavo sexual. Pero los demás no hemos aceptado porque esa esclavitud también conllevaba limpiar las cubiertas, hacer toda la limpieza del barco y servir a todas las chicas. Y los demás no estamos tan salidos como el francés, así que no nos compensa.

Tras unos días de sosegada navegación, más delgados, en los que nadie habla y todos nos movemos con lentitud y tranquilidad divisamos las 3 islas del archipiélago que buscamos.

Ficha de las Islas: Archipiélago de Tristán de Cunha

Ficha técnica: Para historia y demás podéis ver estos links: la wiki, otro, y uno más, y éste o éste otro (hay algunos que cuentan cosas curiosas).
Además tenéis aquí la web oficial y la del periódico de la isla. (Estas dos son muy curiosas y dignas de visitar).

Pertenecen a: los pérfidos ingleses.

Habitantes: En Inaccesible y Nightingale no vive nadie. En Tristán de Cunha 270 habitantes, todos ellos en la capital y único lugar habitado, Edimburgo de los 7 mares. Este pueblo ocupa el único lugar plano y habitable de la isla, ya que el 90% de su superficie son las escarpadas pendientes de un volcán de 2.062 metros de altura.

Curiosidades: Es la isla habitada más remota del mundo. La isla estuvo deshabitada hasta que Napoleón fue deportado a la isla de Santa Helena (más de 2.000 km. al norte). Para los pérfidos ingleses fue la excusa perfecta para ocuparla y anexionarla al imperio inglés (a pesar de la distancia). Tras la muerte de Napoleón los soldados que lo habían vigilado y algunos más junto con sus familias se trasladaron a la isla para mantener la ocupación. Por eso hoy sólo existen 8 apellidos en la isla, todos descendientes de aquellos colonos.

El caso es que alguna de esas familias padecía de asma, y la endogamia ha provocado tras casi 200 años que todos los habitantes tengan el gen del asma. Esto no tendría importancia si no fuera porque a causa del aislamiento allí no se desarrolla ninguna otra enfermedad (salvo algún resfriado traído por alguno de los escasos visitantes). Como resultado una compañía farmacéutica compró el gen del asma a los lugareños por una pasta.

Sólo es visitada regularmente por un barco de aprovisionamiento del ejército británico que va ¡¡¡¡una vez al año!!!!.

Ya hemos visto en nuestro viaje que en todas las islas visitadas se bebe a lo bestia. Pues en ésta más. La media de consumo de güisqui es de 1 litro/habitante por semana. Lo más curioso es si hacen al multiplicación: 270 botellas/semana son 1.080 al mes, lo que supone que el barco que aprovisiona la isla debe transportar ¡!12.960¡¡¡ botellas de güisqui entre su carga (no sabemos dónde llevará las medicinas y otros utensilios imprescindibles).

Cuando llegamos no desembarcamos en la isla Nightingale porque no nos apetece y tampoco en la Isla Inaccesible por razones obvias, así que vamos directamente al pequeño puerto de Edimburgo de los 7 mares en la misma Tristán da Cunha.

Ahí beben güisqui los 270 habitantes (Edimburgo de los 7 mares)

Al llegar nos recibe el Alcalde y nos hace una gran bienvenida, pues no hay mucho entretenimiento en este lugar. Nos hacen una fiesta en el único bar y no paran de beber. Nos lo pasamos genial riendo y cantando con estos tipos aislados pero simpáticos. Pero los problemas llegan cuando se les acaba el güisqui. Todos salen corriendo del bar entre espasmos y extraños gritos mientras el alcalde nos cuenta rápidamente que tras los experimentos de la compañía farmacéutica han desarrollado una rara enfermedad que les convierte en peligrosos zombis cuando se les acaba el güisqui. Cuando le preguntamos nos dice que han calculado mal y que se han bebido las 12.960 botellas en 11 meses. El barco de aprovisionamiento no llega hasta dentro de un mes y … en ese momento empieza a tirar espuma por la boca y es presa de espasmos. Mientras nos acojonamos grita ¡!Corred¡¡, ¡! Huid¡¡, quien os pille en estado zombi os matará y sólo el güisqui puede evitarlo.

Apretamos a correr y nos escondemos en el ultramarinos. Gran elección para esconderse de los zombis, pues aquí al menos hay comida. Tras 7 días encerrados se acaba la comida y ocurre algo peor, que los zombis nos encuentran. Todos se agolpan en la puerta y ventanas del ultramarinos metiendo sus manos por los huecos y gruñendo sin parar. Su actitud es realmente peligrosa, del tipo "REC" o "28 días". Acojona.
Estamos desesperados, pero alguien de repente recuerda que en el barco hay un par de cajas de güisqui que alguien llevó a la sentina para contrarrestar pesos. Esas cajas son nuestra salvación…
Cuando los zombis se lanzan a acribillar a una cabra a mordiscos decidimos salir corriendo hacia el barco. Afortunadamente en el pueblo las distancias son cortas, así que llegamos de inmediato.
Bajamos a la sentina y sacamos las botellas con rapidez, dejándolas en el muelle en el momento en que 270 zombis iban a abordarnos y destrozarnos. Y allí, junto a nuestro barco, se olvidan de nosotros y se ponen a beber, curiosamente de manera ordenada y educada.

Cuando se acaban las botellas todo cambia y los zombis se transforman en los tipos simpáticos y amables de antes. Sabiendo que no hay más bebida ellos mismos nos aconsejan que nos larguemos, porque en unas horas volverán a convertirse en zombis y así vivirán hasta que llegue el barco de las 12.960 botellas de güisqui.

La población nos cae bien, pero ya hemos tenido bastante trastorno bipolar, así que soltamos amarras y nos largamos antes de que sea demasiado tarde.

- El viaje completo en este link.

martes, 27 de octubre de 2009

¡Y dale con que la tengo pequeña!

Si les digo que recibo diariamente decenas de e-milios de remitentes con nombres tan sugerentes como Marylou Reyes, Ebony Francis, Brianna Vela o Lynette Cummins pensarán que soy un tipo con suerte que se relaciona con decenas de tías viciosas y lascivas.

Si les digo que también recibo bastantes e-milios de remitentes con nombres tan mosqueantes como Peter Cumming o Brucatto Rufus pensarán que me relaciono con oscuros personajes bien relacionados en el mundo del sexo y la perversión.

Pero no. Lo único cierto es que todos estos remitentes y muchísimos otros que aquí no he mencionado me envían diariamente decenas de e-milios para recordarme que la tengo pequeña, que soy impotente y que no sé satisfacer a una mujer.

El tema viene de lejos, como ya expuse en este post hace un tiempo. Por eso poco a poco están acabando con mi autoestima:

Al principio me reía con mensajes del tipo “small banana brings small problems, big banana brings no problems”, -una gran reflexión, por cierto-. Pero ya son más de dos años recibiendo decenas de e-milios diarios afirmando que no satisfago a las mujeres; o que “old dicks need viagra” -o sea, que la tengo pequeña y además vieja-; o un dolorosísimo “She's so appealing... What a pity you've got such a small dick!”… ¿acaso llama mi señora a estos desconocidos para quejarse?.

Si un día me he olvidado de ellos recibo un insistente “Tiny dicks are doomed to be ignored by hot women”, o sea que resulta que la tengo diminuta y por eso me ignoran las hot women (y lo cierto es que si me atacaran las hot women anda que iba a estar escribiendo ahora chorradas en un blog).
El caso es que ya no sé qué hacer. ¿Tan descontentas se quedaron las mujeres con las que estuve en el pasado? ¿Tan descontenta está mi señora? ¿Tan descontentas están que se largaron todas a los Estados Unidos a correr la voz entre los psicópatas hackers vendedores de todo tipo de productos para el crecimiento del pene?

El caso es que esta panda de yanquis desconocidos no paran de decirme que la tengo pequeña y...
................................ !Un momento¡, acabo de recibir un nuevo mensaje de Bernardino McCloud. El mensaje dice "Are you wanting a bigger penis?".

Siiiiiiií, quiero un bigger penis. Ahora mismo me compro una de esas máquinas milagrosas para solucionar el problema de los que la tenemos pequeña. Y de paso que me chuten Viagra en vena…

P.D.: Ahora seré un hombre nuevo, porque como me dice Brucato Rufus en mensaje que ahora mismo entra en mi outlook "feel the wonder of having a tremendous instrument".

Sobre les luthiers

Todos tenemos algún director de cine, algún escritor, algún grupo musical o algún humorista que son nuestra debilidad. En cuanto a los humoristas mi debilidad son Les Luthiers.

Es realmente difícil escribir acerca de este genial grupo. Los que lo conocen no apreciarán lo que yo pueda explicar, pues a quien los ha visto le sobran las palabras. Simplemente recuerden sus genialidades.

A las personas que no los conocen poco les puedo explicar, pues son demasiado grandes para que una persona limitada como yo pueda dar una idea. De modo que simplemente les animo que los vean y escuchen con atención tanta sutileza y dominio del lenguaje. (En el youtube pueden encontrar de todo)

Cada vez que vienen por mi ciudad hago lo posible, y hasta ahora siempre lo he conseguido, para ir a verlos. Y así ha sido desde hace más de 20 años.

Son unos monstruos, che. El caso es que me he animado hoy a escribir sobre ellos porque cuando los buscaba para ver si vienen por aquí he encontrado un link de la noticia que dice que el Gobierno español les otorgó la Orden de Isabel la Católica.

Pues ellos se merecen eso y mucho más. Ahora están en Madrid. Si encuentro entradas igual hasta puedo montármelo e ir.

lunes, 26 de octubre de 2009

Unos cuantos libros recomendados


Como todo el mundo tengo algunos vicios extraños. Tal vez uno de los principales sea comprar libros que no sé cuándo podré leer (cosas de la falta de tiempo).

El caso es que cada vez que me recomiendan o me entero de algún libro que pueda resultar interesante me lo apunto y, cuando tengo tiempo para pasear por una librería, me lo compro. Entonces lo pongo en el estante reservado a "libros en espera" hasta que llega el momento adecuado para ser leído, cosa que depende normalmente del tiempo disponible.

El otro día taché todos los que tenía apuntados porque me compré toda la lista de una tacada. Ahí los expongo por si a a alguien le interesan, aunque no puedo opinar porque aún no los he leído:

- Las heridas abiertas de la Guerra Civil (Jason Webster)


- Los detectives salvajes (Roberto Bolaño)


- La piel fría (Alberto Sánchez)


- La carretera (Cormac Mcarthy)


- El río de la Luz (Javier Reverte)


- Salamina ( Javier Negrete)



- El Terror (Dan Simmons)


-La resistencia (Agnes Humbert)



-París después de la liberación 1945-1949 (Antony Beevor)


Si alguno se anima espero que les gusten. Y obviamente se admiten, más bien se requieren, comentarios acerca de estos libros, así como consejos para iniciar una nueva lista.

viernes, 23 de octubre de 2009

Para los del foro Disney

Me informa un amigo de que mis posts sobre Eurodisney no han sentado nada bien en la comunidad forera de los que se creen ese rollo. En este enlace pueden ustedes ver que me dicen de todo menos bonito, lo que demuestra que vivirán mucha magia y puerilidad pero también saben faltarse con el personal.

Ciertamente no sé por qué se han tomado tan en serio el tema, pues éste es un blog que sólo leen 4 amigos míos y donde la coña y un estilo un tanto ácido son norma común. Al que no le guste con ignorarlo lo tiene fácil. Pero en cualquier caso supongo que cuando se abracen a uno de los muñecos se les pasará (aunque deseo de todo corazón que no descubran que en realidad hay un tipo dentro, no sea que se frustren).

A mí lo que me ha fastidiado es que estos foreros pueriles que viven eternamente la magia me han acusado de mal padre. Tan grave se ha puesto el asunto que ya he recibido una notificación del Defensor del Menor, y al parecer el Fiscal de Menores va a citarme en breve, pues ayer la Policía Local vino a casa a recabar información.

Pero dicen que la mejor defensa es un buen ataque y ya tengo preparada mi defensa. Y es que a lo mejor soy un mal padre por escribir cuatro chorradas sobre Eurodisney, pero yo al menos no me abrazo junto a mis hijos a muñecos que vienen de practicar el sexo un minuto antes entre bastidores. Miren la noticia aquí.

Aquí les dejo el link del video, que ya ha sido eliminado del youtube porque la sombra de la mafia Disney es muy alargada.
PD: Seguro que el que se chivó era el tipo que iba disfrazado de Mickey.

Eurodisney.- La huida

Tras levantarte entre sábanas de mickeys y lavarte con jabón de mickeys te vas de nuevo al desayuno. Y como me aterra simplemente recordarlo me remito a un post anterior porque el panorama es el mismo.

Una vez superado el desayuno vas dispuesto a pasar otro infernal día rodeado de padres, de niños y de algún que otro capullo que a sus 50 tacos se cree el rollo éste, y entras de nuevo en el parque.

Las tiendas
Al entrar hay una larga hilera de casas repletas de tiendas. Allí puedes comprar lo que te dé la gana: lápices de mickeys, globos de mickeys, tazas de mickeys, jerseys de mickeys, y toda suerte de objetos en torno a tan infame personaje y otros muchos. Quise preguntar a una dependienta si también tenían condones de mickeys, pero mi señora no me dejó.
El caso es que cualquier objeto, por ridículo, inservible y hortera que sea, cuesta un riñón. Estos de Disney saben que hay que sacar la pasta al personal y te exprimen sin dejar gota. Allí hay japos y jeques que se dejan un dineral en chorradas varias. Los españoles sólo gritan y pegan codazos al personal pasando de sus hijos que corren entre los estantes ante la tensa mirada de los dependientes, eso sí, sin dejar de sonreír.

Atuendos
Capítulo aparte merecen los atuendos. Uno puede pasar porque una niña de 5 años vaya disfrazada de la Bella Durmiente o cosas así. Cada uno intenta educar a sus hijos como puede pero no siempre se consigue escapar a la fuerza propagandística goebbeliana del marketing, sobre todo si es tan agresivo como el de Disney. Eso sí, lo siento por la niña, que ella sabrá lo incómoda que va. También pasas por alto a dos hermanos de unos 5 ó 6 años disfrazados de Peter Pan peleando con espadas de plástico que le costaron a su padre más de lo que pagó la Junta de Castilla-León por la Tizona. En mis tiempos luchábamos con palos, que era menos higiénico pero más barato.

Pero che, verte a mamás maduritas con el lazo y las orejitas de rata de la Minnie… eso puede con la paciencia de cualquiera. Centenares de chicas jóvenes y señoras ya maduras…, en fin, centenares de adultas iban luciendo las orejitas de Minnie, que por otro lado es una rata que cae igual de mal que su novio sin pilila Mickey. ¿No sería mejor que lucieran generosos escotes?

La cabalgata
Por la noche anuncian a bombo y platillo que van a realizar la gran cabalgata. A la hora convenida varios miles de personas se agolpan en el recorrido como si fueran a ver algo increíble. La megafonía anuncia en 37 idiomas el inicio de la cabalgata desde una hora antes cada diez minutos, de forma que el mensaje se repite muchas veces pero bajando 10 minutos en cada ocasión. El mensaje es curioso, porque el menda que tradujo debía estar borracho y hace una traducción literal del francés y cada vez que habla en español dice “señoras y señores y vosotros los niños…”; ciertamente queda un tanto raro, pero así lo dicen.

Finalmente comienza la cabalgata. Una decena de carrozas aparecen para sorpresa y disfrute del personal. Las carrozas están llenas de luces por todas partes y…, las definiré rápido porque no hace falta mucho tiempo: son una horterada de 3 pares de cojones. Aviso que si no han visto la cabalgata pueden perdérsela porque es una especie de desfile de Gayatas, y yo creo que Castellón está más cerca y les resultará más barato. Sobre las carrozas bailan y hacen el chorra los distintos personajes del universo Disney.

Lo mejor es cuando aparece la carroza principal, que por supuesto está coronada por el odioso Mickey. La gente se entusiasma y aplaude a Mickey con alegría, asombro y admiración. Joder, el puto ratón es el dios local, el icono, el ser en el cual casi todos los presentes quisieran rencarnarse. ¿Han visto ustedes imágenes de Berlín años 30 con la peña aclamando a su líder? Pues esto es parecido sólo que el ratón no lleva el mismo bigote. Lo que resulta increíble es que más de un adulto se cree que el muñeco es de carne y hueso. Vivir para ver.

Al finalizar la cabalgata comienza un castillo de fuegos artificiales de los que cualquier valenciano ha visto cientos en cualquier Falla de Sección 7ª. La peña aplaude entusiasmada porque da igual que el castillo no sea para tanto, esto es Eurodisney y esta gente sabe venderse un güevo y conseguir que miles de personas vibren como nunca lo harían si el lugar fuera otro.
Cuando todo acaba 30 ó 40.000 personas salen del recinto a toda leche hacia sus respectivos hoteles. La salida es para morirse; es como meterse en el centro de la plaza del Ayuntamiento el 19 de marzo a la salida de la mascletà e intentar salir pero debiendo recorrer 10 veces la distancia de la plaza con la misma gente alrededor: para suicidarse.

Al llegar al hotel los niños gritan y sus padres gritan más aún fumando y bebiendo como posesos, que esto será el puto Disney pero hay un “saloon”.

Y tras la ducha con el jabón Mickey, la toalla Mickey y las sábanas Mickey (hasta el corrector de Word conoce la palabra Mickey y no me deja escribirla en minúsculas), uno se acuesta acordando con la familia no visitar el parque al día siguiente aun teniendo entrada. Y es que salir de allí es lo mejor que se puede hacer, sobre todo si tienes previsto visitar la Borgoña que, ésta sí, recomiendo encarecidamente.

jueves, 22 de octubre de 2009

El puto ratón MIckey

Disney comenzó como una empresa de cine de animación que hacía grandes productos. Y no crean que le quito mérito a películas de dibujos de los años 30 como “Blancanieves”, realizadas de forma totalmente artesanal.

El problema comenzó cuando contrataron a algún tiburón joputa de los negocios. El tipo se dio cuenta de que un padre hace lo que sea por cumplir la ilusión de un hijo. La idea es genial: haz que los hijos les pidan algo a sus padres y no se lo negarán. Es parecido al tema de las sillitas para el coche: tienes un bebé y te piden 400.-€ por una mierda de silla de plástico, pero el mismo vendedor te habla de la seguridad de tu hijo cuando lo llevas a ver a la abuela. Pues claro que la compras. Y no te importa un pijo que tú fueras suelto en el 124 de tu padre o que el precio sea claramente una estafa porque ¿quién va a regatear en la salud y seguridad de tu bebé?.

Por eso Disney se ha convertido en una máquina de hacer dinero. Y para ello hay que incitar al consumo, o lo que es lo mismo: hay que conseguir que los niños consuman por medio de sus padres. Así que los muy mamones ponen en marcha toda su máquina goebbeliana de propaganda y convierten a los niños en pequeños psicópatas consumistas de sus productos. Basta ver 5 minutos del Canal Disney, -maldito el día en que emitieron en abierto-, para descubrirlo.

Y el caso es que lo hacen realmente bien. Dudo que exista persona en la Tierra y en Marte que no conozca algún personaje de Disney. Por eso no entiendo que hayan elegido como logotipo y como personaje estelar y representativo al puto ratón Mickey.

El ratón Mickey, -si le va lo hortera pronúncielo Miqui-, me pareció un cretino desde el mismo momento en que lo recuerdo, y les aseguro que cuando lo vi por primera vez no conocía la palabra cretino. Es un tipejo repelente, pitagorín y doñaperfecta; es un sobrado que va por ahí dando lecciones al personal. Tiene una voz ridícula, unas actitudes estúpidas y es un inoportuno de cojones. Si fuera real nadie lo aguantaría por capullo. Es el típico gilipollas del que todos los invitados de la boda piden a los novios que los siente en otra mesa, el típico imbécil que consigue en un funeral que la viuda deje de llorar para murmurar ya está aquí el cretino. Si ese ratón fuera real le pegarían los compañeros de pupitre y le quitarían el balón en el recreo.

Y para alguien que ama tanto al puto ratón como yo la experiencia Eurodisney es realmente un gran ejercicio de autocontrol. Vas por una avenida del parque y por allí aparece con sus pintas de cretino vacilando al personal. Hacen un baile de personajes y allí está de jefe del baile con sus torpes movimientos. En la cabalgata lleva la carroza más grande y recibe los mejores aplausos. Estoy seguro de que hasta el fulano que va dentro del muñeco cobra más que el resto y encima es el chivato que informa al jefe sobre quién se escaquea.

El caso es que allí mismo compraría un hacha y una máscara de ésas de la peli Halloween para despedazarlo, pero desafortunadamente en las tiendas del parque no venden otros productos que no sean Disney, y agredirle con un globo de orejas de ratón no sería efectivo.

No quiero seguir aburriéndoles con el puto ratón, pero terminaré exponiendo la mejor venganza que se me ocurre con ese invasor de nuestras vidas: yo lo metería en un capítulo de la Warner. Estoy seguro de que Bugs Bunny, -tal vez el mayor y más sutil hijoputa que ha inventado un dibujante-, lo iba a calar en 2 minutos y se iba a dedicar a putearlo de lo lindo. Imaginen a Bugs Bunny, el monstruo de Tasmania y el Pato Lucas apaleando al puto ratón. Eso sí sería bueno, y no verlo manejar a un perro tonto como Pluto.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Eurodisney (el calvario continúa)

La entrada al parque es un hervidero de gentes de todas las nacionalidades posibles que forman una impresionante amalgama multicultural de padres y niños. La primera impresión es de sorpresa, porque hay que reconocer que aquello es un montaje espectacular, pero como Disney ya se hace su propia propaganda yo me centraré en lo que la máquina del dinero conocida por Disney no nos cuenta de sus parques.

Precios
Seguro que alguna vez usted, querido lector, ha pedido una cerveza o un refresco en un lugar pijo tipo Mónaco o apartado tipo chiringuito a fer la mà. Y seguro que cuando le han soplado 5.-€ por la cerveza ha lanzado maldiciones. Pues si usted va a Eurodisney consulte primero el diccionario de las maldiciones porque no va a parar. Pedir una botellita de agua para cada miembro de su familia puede suponer una llamada al director de su Banco para que le aumente el crédito. Y comer… ayyyy comer. Comes normalito a precios de Ferrán Adrià, más o menos ésa es la descripción.

Mogollones
Colas, todo son colas. A cualquier lugar donde vayas todo son colas. Para subir, para bajar, para comer, para mear, colas y más colas. Y en estas colas ves a tipos de diversas nacionalidades. Pero sintiéndolo mucho los que más llaman la atención son los españoles. Se diferencian porque casi todos llevan la mochila portadora de los alimentos birlados en el desayuno, porque gritan más que nadie, molestan en las colas, fuman donde no deben y tiran papeles y muchas otras cosas al suelo; en definitiva dan un espectáculo de lo que no es educación. Obviamente no todos los españoles son maleducados, pero sí que puedo afirmar que allí todos los maleducados son españoles (incluyendo catalanes y vascos, por si entrara aquí algún enano mental nacionalista a opinar).

Flipo
De vez en cuando aparecen personajes que se hacen fotos con los más pequeños. Los padres hacen la correspondiente cola sujetando el globito Mickey comprado al niño, para tras dos horas de espera acercar a sus retoños, por ejemplo a Winnie de Poo (o como demonios se escriba). Y los nanos lo abrazan emocionados, casi con lágrimas en los ojos, porque piensan que el oso es de verdad.
Y entonces ocurre uno de los episodios flipantes de la visita: una pareja de unos 40 años (cada uno) se abraza al oso y se hacen fotos. Bueno va, no pasa nada. Pero el problema es que están tan emocionados que parece que también se lo creen hasta el punto de que todos los padres allí congregados dudamos si el cerebro de 3 años lo tenía el niño anterior o esta pareja.
No sé qué pensará el fulano que está dentro del disfraz del oso, pero si fuera yo seguramente me despedirían por liarme a collejas y capones con la pareja.

Los currantes
Los empleados mayoritariamente blancos atienden al personal mientras los empleados negros van con la escoba y limpian la mierda que dejan los visitantes, pero seguro que es causalidad porque en Disney todo es guay y no existe el racismo.
En cuanto pones cara de duda te asalta un joven blanco que habla entre 7 y 13 idiomas que, con una sonrisa perenne e irritante, se apresta a resolver tus problemas con amabilidad. No sé lo que cobrarán pero pueden ustedes imaginárselo con la siguiente anécdota: Veo un tipo al que le quiero hacer una reserva para la cena. El tipo lleva, como todos los trabajadores, una placa con su nombre. Como veo que pone “Dominique” me dirijo a él en mi macarrónico francés, a lo que el colega me contesta con un perfecto acento gaditano que ni el Chiquito de la Calzada. Cuando le muestro mi sorpresa por el nombre me contesta ceceando que no haga caso, que la placa era de otro pero que no las cambian para ahorrarse pasta. Imaginen lo que cobrarán los chavales.

La vuelta
Finalmente, transcurrida una dura jornada, vuelves al infame hotel, te duchas con un jabón de Mickey, te secas con una toalla de Mickey y te acuestas entre sábanas de Mickey harto de mickeys y aterrorizado pensando en que mañana hay que desayunar otra vez.

lunes, 19 de octubre de 2009

Eurodisney (el que avisa no es traidor)

Nunca me han gustado los parques temáticos. Menos aún me gusta Disney. Es más, odio Disney. Por eso gastarme una leña y perder 3 días de mi vida y mis vacaciones visitando tan infame lugar sólo puede resumirse con 3 palabras: amor de padre.

La llegada
Dicen que en los parques temáticos pasas por una serie de atracciones que provocan miedo y grandes impresiones. La llegada a Eurodisney es la primera de ellas, sobre todo para quien va por libre. No se extrañen, yo fui en coche porque decidí que era mejor pasar 3 días en el infierno dentro de un viaje de dos semanas dando vueltas por Francia que coger un avión y pasarse una semana “full-time” en el infierno.
El caso es que tras muchas vueltas finalmente consigues llegar al hotel. Olvídense de los hoteles convencionales. Aquí la recepción es una enorme sala donde hay que hacer una cola de cojones para que te inscriban uno de los 35 recepcionistas que hablan 13 idiomas y trabajan 12 horas al día con una forzada y perenne sonrisa por un sueldo de mierda, supongo. Alucinas de cómo lo tienen organizado. El recepcionista te entrega la llave de la habitación y te pregunta a qué hora vas a desayunar para darte a continuación una tarjeta-desayuno para que la familia entre a la hora exacta. También te dan folletitos, las entradas para el parque, los bonos comida y demás zarandajas, para decirte adiós páselo bien justo antes de que le pegues esa hostia que le estás deseando pegar harto de tanta sonrisita forzada, y de la cual se libra.

El hotel
Al reservar a precios astronómicos hotel y entradas nos aconsejaron el Hotel Cheyenne, que además les molaba a mis hijas por eso del poblado del oeste. Por fuera el hotel es cojonudo, con un gran "saloon" que hace de comedor y un montón de casas del oeste diseminadas, que es donde están las habitaciones.
Cuando entras te encuentras con una mierda de habitación donde hacinan a las familias pero que mola a los niños por eso de pelearse sobre quién duerme arriba en la litera. La tele es lo mejor, 47 canales temáticos Disney con una oferta variada: o ves Disney o ves Disney, tú eliges.

El desayuno
Mi abuelo tenía un amigo que en la Guerra sobrevivió a un fusilamiento. No está mal, pero yo sobreviví a un desayuno en el hotel Cheyenne de Eurodisney.
Cuando vas a desayunar llevas preparada tu “tarjeta hora exacta”, y entonces descubres la verdadera cara de Disney. El “Saloon” es una gran estancia con capacidad para 2.000 personas en la que se hacinan 5.000 españoles que han ido a desayunar al mismo tiempo, mientras una empleada controla un único acceso ignorando que la peña se cuela por otros 30 sitios. Y es que en la escuela de marketing de Eurodisney no les enseñaron que todo se puede dejar perfectamente organizado menos la invasión de los infraseres.
No se sorprendan con el apelativo. Los mismos fulanos del sobaco peludo al aire, las mismas chonis tatuadas, en definitiva los mismos infraseres que ves cada día en el “Carreful” con los mismos “Yonatans” y “Yesicas” por hijos todos juntos insultando a la cajera. Sólo que aquí están hacinados y concentrados.
El desayuno es un buffet libre, así que imagínense una legión de miles de infraseres comportándose como si no hubieran comido en toda su huera vida. Veo a un calvo pegar un codazo a una niña de 7 años para arrebatarle un jugoso cruasán. El hecho de que de inmediato saquen una bandeja con 3.000 kilos de cruasanes no parece causarle arrepentimiento alguno. Veo a un chiquillo desparramar un tazón de leche para jolgorio de un montón de salvajes enanos que aprovechan para patinar extendiendo más el empastre. Que los niños vean interrumpida la fiesta por una limpiadora negra que quiere eliminar el charco es recibido con burla y algún insultillo por los niños y sus padres, que en España no somos racistas salvo con las limpiadoras, sobre todo si son negras.
Si tienes suerte y sobrevives a la pelea por hacerse un hueco en la barra donde se exponen los alimentos pasas a la fase codazo-maricón-el-último, que consiste básicamente en pegar codazos y manotazos a cualquiera que se acerque en un radio de tres bandejas. Cuando has recibido todo tipo de golpes por personas, -debiera decir infraseres-, que no tienen ningún interés en el pan que ibas a coger te decides a adoptar una última solución de urgencia: mimetizarte con el entorno y hacerte como ellos. Sólo así consigues tu objetivo y vas ufano hacia la mesa imaginando que tienes los hombros tatuados y allí setada te espera tu choni en lugar de tu esposa de siempre.
Porque esa es otra: coger mesa. Háganme caso, si alguna vez tienen que desayunar en el Hotel Cheyenne de Eurodisney en el mes de agosto distribuyan el trabajo. Lo primero es coger mesa, labor arriesgada y muy táctica que precisa de conocimientos de estrategia militar. Luego una parte de la familia debe ir a por el desayuno mientras la otra vigila la mesa. Y al que le toque vigilar que se prepare a los continuos ataques contra las sillas y la propia mesa.

Podría escribir más tomos que Proust, pero creo que acabaré con el tema del desayuno hablando de los acopiadores. Los acopiadores son una subespecie de infraseres que se dedican obviamente a acopiar. Así que no es difícil ver a un padre de familia con una bandeja en la que conviven en perfecto equilibrio 90 rodajas de pan junto a 27 donuts, 167 lonchas de jamón, 97 de queso, 13 de salchichón, 56 de chorizo y 234 paquetitos de mantequilla (los números son aleatorios, cada uno coge lo que puede). Con todo ello hacen bocadillos que son metidos de manera rápida y grasienta en la mochila portada al efecto para resolver comida, merienda y cena huyendo de los caros restaurantes del parque (lo que no cabe se tira al suelo y arreando, qué más dará). Lo sorprendente es que dicha provisión de alimentos sea para familias de dos hijos e incluso hijo único. También hay parejas acopiadoras que van sin hijos, pero el tema de los oligofrénicos es para tratarlo otro día.
Finalmente, horrorizado pero feliz de haber superado un reto superior al desembarco de Normandía te diriges con la prole hacia el mundo de felicidad y diversión para todos los públicos que se llama Eurodisney y que a mí me toca los cojones. Pero insisto, amor de padre.
AÑADIDO: En una esquina, acobardados, silenciososos y temerosos intentan desayunar los miembros de una familia de algún país europeo civilizado mientras se preguntan qué carajo hacen allí y exclaman en lenguas bárbaras "Dios mío dónde nos hemos metido".

jueves, 15 de octubre de 2009

ERC: Desfile de Antorchas (Nuremberg 1934)

Lo que le faltaba a ERC. Ahora juegan al Desfile de Antorchas al más puro estilo Congreso del Partido Nazi de 1934 en Nuremberg.





miércoles, 14 de octubre de 2009

Etapa 31: Hacia... ¡¡¡¡el Barco del Placer!!!!

"-¿A ti te gustan las mujeres con muchas tetas?
- Prefiero que sólo tengan dos pero muy gordas"
(Chistecillo popular)
Rumbo: Apuntando al norte
Distancia a recorrer: Qué carajo importa

Tras nuestra experiencia con los piratas nos dirigimos bien lejos buscando nuestra última isla al sur, puesto que la intención tras la visita de Bouvet es virar rumbo Norte hasta el final de nuestro viaje. El frío es intenso y vamos cortos de provisiones, así que la navegación se hace lenta y tediosa. El mono permanece inmóvil en un rincón hasta el punto de que tememos por su vida, mientras el francés no para de repetir tiritando que quiere visitar el Braco del Amor.
El listo nos va avanzando que Bouvet es una isla deshabitada que pertenece a Noruega y en la que sólo hay hielo. Oír tal explicación nos intranquiliza, pero cuando nos comenta que existe en la isla una base abandonada que ha desaparecido por el movimiento constante de los hielos nos quedamos más intranquilos. Hasta que de repente todo cambia…
Una voz femenina irrumpe en nuestra radio y consigue que todos nos agolpemos alrededor del aparato: “Aquí el Barco del Placer, el primero que conteste podrá visitarnos…”. Sesenta y cuatro manos se lanzan sobre la radio y 83 voces (da igual que no seamos tantos) repiten al unísono “!!!!aquiiiiiiiiiiiiiiiií estaaaaaamos¡¡¡¡”. Tras 10 segundos de intenso e inquietante silencio la voz femenina contesta “os vemos en el radar y habéis sido los primeros, os esperamos a 40º 24´S 9º 59´O, al sur de la Isla Gough; tenéis 2 días para llegar o nos largamos”.
No hace falta que nadie diga nada, en un milisegundo dejamos el rumbo S, viramos al N, y pasamos olímpicamente de las heladas costas de la Isla Bouvet que ya podemos ver bastante cerca.
Durante dos intensos días ni comemos ni dormimos y viajamos como en una regata a toda pastilla hacia la soñada Isla Gough. Da igual que sea imposible llegar a tiempo, nosotros sacamos fuerzas y volamos sobre las olas y, justo al límite del tiempo concedido, divisamos la silueta de la isla Gough y un enorme barco que está esperándonos.
Cuenta Homero que Ulises se ató al mástil de su barco para no sucumbir a los encantos de las sirenas. Nosotros no. En cuanto oímos a las chicas saltamos hacia su barco: unos se suben por el mástil, otros se tiran por la borda, alguno sube al Barco del Placer clavando las uñas en el casco… el caso es que en menos de un minuto estamos todos en cubierta dejando nuestro barco abandonado a la deriva.
Cuando miramos a popa nos quedamos embobados y observamos a las chicas en formación esperándonos mientras se nos cae la baba…

El lector habitual ya sabrá que no es éste un blog pornográfico, así que dejaré a la imaginación de cada cual lo que realmente ocurre en el interior del barco. Sólo diré que todos los camarotes están rotulados con el nº 69 y que voy a intimar ya mismo con las sirenas, así que el que quiera ver imágenes o saber algo sobre la isla Bouvet o la isla Gough que se lo busque en el “guguel” o se busque la vida.


- El viaje completo en este link.

martes, 6 de octubre de 2009

Etapa 30: Hacia Marion (y los piratas)

Rumbo: E-E
Distancia a recorrer: 1.280 millas náuticas (2.373 km.)

Tras nuestra salida de las Kerguelen nos dirigimos de nuevo hacia el Atlántico con ganas de dejar atrás el Índico. Pero el clima en esta zona muy al sur del Cabo de Buena Esperanza es infame, con eternas nieves y vientos huracanados. Tras dos semanas de dura, fría e intensa navegación, decidimos hacer una escala en el Archipiélago del Príncipe Eduardo.
Ficha de las Islas: Archipiélago del Príncipe Eduardo
Ficha técnica: Mirad donde siempre: la wiki.
Pertenecen a: República Sudafricana
Habitantes: Deshabitada. Hay una base con algunos científicos tirados allí.
Curiosidades: Se compone de dos islas. La isla del Príncipe Eduardo (no confundir con la provincia fundacional del Canadá), y la isla Marion. La primera es pequeña, y la segunda es más grande. Pero por lo que he podido ver se trata de unas islas parecidas a las Kerguelen aunque más pequeñas. Esto quiere decir un clima infame, lluvia y nieve más de 300 días al año, y una humedad y unos vientos fríos y huracanados que hacen que no sea un destino ideal para las vacaciones de sol y playa.
Otro problema es que apenas hay playas o fondeaderos adecuados, de tal forma que la base se abastece por helicópteros porque allí no hay quien desembarque.

Todos estamos en cubierta mirando la costa de la isla en busca de alguna bahía o algún puerto natural donde desembarcar, pero no encontramos nada. Y entonces a alguien se le ocurre girar la cabeza hacia el mar y nos grita a todos para que también nos giremos. Atónitos observamos una enorme y extraña nube azul brillante que ocupa parte del horizonte.
De repente sale de la nube una sospechosa embarcación. Navega con rapidez pero es algo destartalada. Conforme se acerca aumenta nuestro temor e incredulidad. Y cuando vemos a unos negros desharrapados y armados hasta los dientes con pintas de piratas somalíes simplemente nos aterrorizamos. Porque aunque estés cerca de la Antártida si ves tipos con pinta de piratas somalíes seguramente es porque son piratas somalíes.
Si se te acerca esta peña ponte a rezar

Nadie puede explicar qué coño hacen unos piratas somalíes cientos de kilómetros al sur del Cabo de Buena Esperanza. Tal vez la nube azul tenga algo que ver en el asunto, o tal vez el triángulo de las Bermudas se haya desplazado hasta la isla Socotra y haya enviado la nube que nos ha traído a los piratas somalíes. El tema es que cuando ves a unos piratas somalíes pegándote tiros intimidatorios lo de menos es preguntarse de dónde han salido y sólo te preocupas de tirarte sobre la cubierta para evitar que te dé alguna bala.
Con toda la tripulación tirada en el suelo de la cubierta los piratas nos abordan, suben al barco y nos apuntan con sus armas. Nos dicen que somos sus rehenes y que al que se mueva lo enculan de inmediato, así que allí no se mueve ni Dios. Tras dos horas los piratas somalíes deciden que se aburren y que nos van a torturar. De nada sirven nuestros ruegos, pues nos atan en distintos lugares dispuestos a azotarnos y a torturarnos.
Un pirata somalí en modo simpático
Un pirata somalí en plan "uno me he cargao"

De repente emerge de la nube nuestra salvación, un enorme, bello y maravilloso buque de guerra. Porque cuando vienen a salvarte hasta los buques de guerra pueden parecer hermosos. El listo dice que es una fragata que seguramente estaba persiguiendo a los piratas hasta que la nube trajo a perseguidores y perseguidos hasta nosotros. En pocos minutos podemos ver de cerca el barco, es la Fragata “Talante” de la Armada Española. Al ver a nuestros compatriotas salvadores comenzamos a dar saltos de alegría mientras que los piratas ponen cara de preocupación.
De repente suena la megafonía del barco “Aquí la Fragata Talante de la Armada de Paz. Estimados piratas somalíes, por favor, sean tan amables de no molestar el barquito de nuestros compatriotas”. Los piratas se quedan alucinados ante tanta amabilidad y comienzan a pegarnos culatazos. El capitán del barco prosigue: “amables y amistosos señores piratas, de nuevo les habla la Fragata Talante de la Armada de Paz ¿serían tan amables de golpear con menos fuerza a sus rehenes?”; pero los piratas pasan de todo. Nosotros gritamos pidiendo ayuda y entonces se oye de nuevo el megáfono de la Fragata Talante: “amigos piratas, como capitán de la Armada de Paz les aviso que si siguen torturando a los rehenes nos veremos obligados a dispararles botes de humo, eso sí, les pedimos disculpas si lo llegamos a hacer”. Los piratas se descojonan, se parten tanto de risa que hasta dejan de golpearnos. De repente la Fragata Talante dispara su cañón, durante un segundo los piratas dejan de reír, pero cuando cae un botecito de humo sobre la cubierta siguen descojonándose.
Tan desesperada es la situación al ver que la Fragata no hace nada por nosotros que el mono se pone nervioso y comienza a gritar y pegar saltos subiendo rápidamente por el mástil. De repente cambia la simpática y moderada voz del megáfono de la Fragata Talante: “Atención, les habla la Fragata Talante de la Armada Española. Tenemos motivos para pensar que hay en su barco un mono que puede ser de una especie protegida. ¡¡¡Entréguenlo de inmediato o dispararemos!!!!”. Lo de Armada Española en lugar de Armada de Paz nos intranquiliza, así que gritamos que para liberar al mono antes nos tendrán que liberar de los piratas. Y estos siguen riéndose, aunque con menos intensidad dado el tono del aviso.
Tras dos avisos más acerca del mono la Fragata Talante nos lanza un obús del 14 que impacta a pocos metros del barco levantando una columna de agua impresionante. Los piratas comienzan a acojonarse. Nos lanzan un segundo disparo que además de levantar agua hace pequeños agujeros de metralla en el casco. Los piratas se acojonan, uno se mea encima, otro llora y todos comienzan a correr por cubierta pegando gritos hasta que se tiran desordenadamente por la borda, suben como pueden a su barcaza y se largan a toda velocidad perdiéndose en la nube azul, que engulle también a la Fragata Talante, devolviendo ambas embarcaciones a las costas de Somalia, suponemos.
Tras un rato de silencio decidimos abandonar aquella isla donde no se puede desembarcar, contentos de que el ecuatoriano que estaba a cargo del cañón no tuviera puntería y orgullosos de que la gilipollez patria sea exportada por todo el mundo.

- El viaje completo en este link.

viernes, 2 de octubre de 2009

Etapa 29: Hacia Kerguelen (y la República independiente)

Rumbo: N-NO
Distancia a recorrer: 256 millas náuticas (474 km.)
Aunque hayamos podido encender una hoguera en la última isla visitada, el hecho es que estamos hambrientos y al borde de la congelación. Apenas nos quedan víveres, seguimos sin gasoil, y a las gélidas temperaturas de más de 20 grados bajo cero se han sumado unos vientos insoportables que aumentan la sensación térmica a más de 40 bajo cero. El mar sigue amenazando con congelarse, por lo que debemos luchar contra nosotros mismos y seguir navegando para no acabar dos añitos tirados en el hielo como Shakleton.
El enterao lo tiene claro y, consciente de nuestra desesperada situación, propone que nos acerquemos a Kerguelen. Comenta que allí no quedará nadie, pues los científicos se fueron al final del verano, pero al menos podremos saquear la deshabitada base en busca de comida y calor. Finalmente, tras una semana penosa y gélida avistamos por fin la isla a la que nos dirigimos.

Ficha de la Isla: Kerguelen
Ficha técnica: Mirad donde siempre: la wiki.
Pertenecen a: Francia
Habitantes: Deshabitada. Con carácter temporal unos 120 científicos en la base científica, que permanece vacía durante el invierno austral. La base se llama Port-aux-Francais, aquí tenéis un enlace (en él dice que se quedan 60 científicos en invierno, pero en todos los sitios que he visto dicen que se queda vacía). Aquí la web oficial de la base.
Curiosidades: Esta isla ya fueron visitadas hace siglos por nuestros compatriotas (curioso, hace siglos estábamos por todas partes y ahora no pintamos un pijo), que lo vieron tan claro que la llamaron Isla Desolación. Y es que es un nombre que le va genial pues en la isla llueve o nieva 300 días al año, y está permanentemente azotada por vientos extremos que provocan sensaciones térmicas de 20 grados menos que la ya de por sí baja temperatura real. Por lo demás la isla tiene abundante fauna y flora, e incluso fauna introducida como cabras, gatos, conejos y ratas.
Francia se anexionó la isla en 1893, pero un poco antes, a mediados del siglo XIX, un grupo de balleneros fundó una breve y efímera República Ballenera de Kerguelen. Hay que joderse.
Una buena descripción de la isla la podéis encontrar en el libro “Aventuras en las Kerguelen” de Raimond Rallyer du Baty (no es muy destacable desde el punto de vista literario, pero sí muy interesante por sus descripciones de la isla y por la aventura que vivieron el autor y sus compañeros; aviso que no es apto para ecologistas).


Dos imágenes de la base cuando luce el sol

Amarramos el barco junto a la base y desembarcamos para saquear cuanto encontremos. Hasta el francés está de acuerdo con saquear a sus compatriotas, pues el hambre une mucho a los marineros si el objetivo es la comida. No esperamos encontrar nadie en invierno, pero aparecen unos tipos que afirman ser fundadores de la II República Ballenera de Kerguelen. Dicen convivir como buenamente pueden con los peligrosos elefantes marinos, pero no se arredran y siguen con su utopía independentista.

Esta señal no tiene nada que ver con la suegra. Sólo dice "Peligro: elefantes marinos"

Se trata de unos pocos científicos que se han quedado aquí en plan utopía. Nos reclaman sus derechos históricos y piden un referéndum de independencia de Francia, y eso que no llevan barretina. Les decimos que nosotros no somos del gobierno francés y que no podemos hacer nada al respecto, pero ya que nos lo piden aceptamos cambiar el nombre de la base “Port aux France” por “Port aux II Republique Balleneire”. Acabamos agotados de clavar tantas letras en el panel, pero el esfuerzo vale la pena, pues los habitantes de la nueva república nos invitan a su caliente base y nos ofrecen comida y bebida.
El letrero a la llegada antes de que lo cambiemos

Nuestro compañero francés les pregunta por el barco del amor, y ellos se descojonan y nos dicen que ese barco no existe. Justo cuando nos va a entrar una depresión ellos nos animan diciéndonos que no existe el barco del amor, pero sí existe el barco del placer; y que ya nos podemos olvidar de romanticismo, porque si nos atrapan las tripulantes del Barco del Placer todo será vicio y perversión.
Pasamos varios días en la isla, visitando sus lagos helados y sus glaciares con los habitantes de la nueva república como guías. Hasta dicen que nos harán una estatua como primeros visitantes de la nueva República.
Finalmente, tras un par de semanas de descanso y de reponer fuerzas aprovisionamos el barco y decidimos emprender viaje, contentos de habernos ahorrado un saqueo, agradecidos a estos piraos y felices con la mera posibilidad de encontrarnos con el Barco del Placer.

- El viaje completo en este link.