ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

miércoles, 11 de marzo de 2009

Diario de un convaleciente: El retorno

Vale, de acuerdo, dije que el diario del convaleciente se acababa. Pero también se retiran los toreros y vuelven 33 veces a los ruedos, así que yo no voy a ser menos.
El caso es que mañana comienzo la rehabilitación. Y estoy convencido de que la experiencia me proporcionará anécdotas que contar. De momento sólo puedo expresar mis ideas previas, que no necesariamente tendrán que ver con la realidad.
Imagino una gran sala llena de máquinas y potros de tortura donde machacar la inmóvil pierna y forzar la flexión y extensión. Imagino decenas de pacientes chillando de dolor forzados por las máquinas.
Imagino también enfermeras teutonas con bata blanca al estilo "froiland"... no sé si me explico: las enfermeras de hospital pueden ser dulces, pero las de rehabiltación tienen que ser una mezcla de walikiria protagonista de una ópera de Wagner con una atleta de la Alemania del Este. Tal vez los más jóvenes no sepan de lo que hablo, pero quien haya visto en directo las Olimpiadas de Montreal o las de Moscú sabe perfectamente el miedo que daban las atletas de la Alemania del Este. Sólo imaginar una enfermera así forzándote la rodilla para doblarla produce aténtico pavor.
En fin. Mañana ya contaré la experiencia. De momento me conformaré con exhibir mis andares de Doctor House...
PD: ¿Se nota que he vuelto con ganas al trabajo?

2 comentarios:

Little dijo...

jojojojo pues te recuerdo que Kratochvilova o como se escriba vivía por acá :P:P:P:P:P

ana dijo...

animo, ya veras que no es para tanto!!
pd: tomaté un nolotil antes de ir..por si acaso!!