ESTE BLOG SE CERRARÁ EN BREVE (si no tenemos tiempo para mantenerlo... ¿para qué tenerlo parado?)

viernes, 14 de noviembre de 2008

Mate y viole, pero no insulte a un juez

No creo que haga falta que les diga quién es Miguel Ricart. Sólo les diré que, como recordarán, fue condenado a topecientos años de cárcel por lo de las niñas de Alcàsser.
Lo que ocurre es que en España eso de 1.500 años de cárcel queda la mar de bien para los titulares del día, pero sólo se pueden cumplir un máximo de 30 años. Así que el tal Miguel Ricart, -si es que no sale antes por los beneficios penitenciarios-, sólo cumplirá 30 años.
Hagamos cuentas: 1o años por niña. Dicho de otro modo, 3 años por la violación, 3 años por las torturas y 4 años por el asesinato de cada niña.
También recordarán al padre de una de las niñas que, manejado por un indeseable, se dedicó a ir por la teles y se le fue la pinza con la idea de que en el caso había confabulaciones del poder. Pues bien, dijo del Tribunal que eran unos ineptos, que habían montado un circo y cosas así. Y ahora miren esta noticia y verán: le piden 16 años por injuriar al Tribunal.
Sé que el siguiente planteamiento es de un simplismo atroz, pero no puedo evitar pensar en que a Ricart le caigan 10 años por violar, torturar y matar a cada niña, y al padre de una de ellas le pidan 16 años por meterse con el Tribunal y el Fiscal.
Ahora los del Consejo General del Poder Judicial, -cuando tengan un rato libre de asuntos políticos-, que vengan y me lo expliquen. Lo dicho en el título: mate y viole, pero no insulte al juez.

2 comentarios:

Little dijo...

Bonico... ?acaso no ha leído la noticia que dice?:

La Fiscalía de Lleida no ve delito en que una agente coja cocaína incautada y la consuma
Fuentes judiciales creen que se debe a que la droga deja de tener dueño tras confiscarse


Pues qué decir de la justicia en este país.

JL dijo...

Mira, yo creo que al padre de Miriam ya le ha maltratado suficiente la vida como para que se ensañen por meterse con la Judicatura. No hay derecho, valga la redundancia. Ya veríamos que hubiesen hecho muchos de esos jueces que ahora quieren enjuiciarlo si les hubiese pasado lo que a él. Y si el caso tuviese tantas lagunas como el de Alcasser.